Victoria Piliptsevich, de 30 años, ha captado el dulce vínculo entre su hija Dominika, de un año, y el Bull Dog de la familia, Tate. El Bull Dog inglés, de dos años y medio, no estaba muy seguro de Dominika cuando la trajeron a casa cuando era un bebé, ya que la recién nacida se llevaba toda la atención.
Sin embargo, con el tiempo, el perro y la niña se han hecho increíblemente amigos y ahora comparten un vínculo inseparable. Victoria dijo: “Al principio, Dominika era como una rival para el perro. Al principio, era estresante para Tate porque se ponía triste cuando se daba cuenta de que no era el centro de atención.”
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