
Este jueves, alrededor de las 6, sobre la ruta nacional 11, dos empleados de un astillero que viajaban desde el Chaco con destino a la ciudad de Buenos Aires, fueron interceptados a la altura del kilómetro 645 a la altura de la localidad de Gómez Cello en el departamento San Justo, por dos delincuentes que viajaban en un auto oscuro y apuntándole con un arma de fuego, los obligaron a estacionar en la banquina.
Luego, los obligaron a bajar del habitáculo al conductor de la camioneta y su acompañante, y fueron al asiento trasero y se apoderaron de 7 mil 500 dólares en efectivo, 1 millón y medio de pesos en efectivo y más de 3 millones con 800 mil pesos en cheques. Además, le perforaron a balazos los neumáticos de la camioneta Toyota Hilux patente AB 510 AX, y sustrajeron las llaves del vehículo, y huyeron.
La denuncia
Uno de los celulares de los dos empleados del astillero chaqueño no fue robado por los delincuentes, y eso le permitió a uno de los trabajadores denunciar el suceso a la Policía. En cuestión de pocos minutos, llegaron al lugar donde fue consumado el asalto denunciado los oficiales y suboficiales del tercio de guardia de la Subcomisaría 9° de Gómez Cello, que al llegar se encontraron con los dos trabajadores y éstos narraron las particulares circunstancias que atravesaron a manos de los ladrones.
Testimonio
Los empleados de 21 y 24 años, narraron a los oficiales que ellos salieron en la madrugada desde el astillero en el que trabajan en la provincia del Chaco y viajaban hacia el sur y por la ruta nacional 11 tirando un tráiler y tenían como destino a la ciudad de Buenos Aires con el propósito de pagar una embarcación que luego sería transportada nuevamente hasta su provincia. Al llegar a la altura del kilómetro 645 que es a la altura de la localidad de Gómez Cello en el departamento San Justo, tres desconocidos que viajaban en un auto oscuro se colocaron a la par de la camioneta, y uno de ellos lo amenazó con un arma de fuego y los obligó a estacionar en la banquina.
El atraco
Una vez que los dos empleados frenaron en la banquina, y siendo las 6 de la mañana, aún de noche, quedaron a merced de los tres delincuentes. Dos de ellos bajaron del vehículo negro, y fueron directamente al asiento trasero de la camioneta y buscaron los sobres con dinero en efectivo: 7 mil 500 dolares, 1 millón y medio de pesos -en ambos casos en efectivo- y más de 3 millones 800 pesos en cheques. Luego, y como remate de la faena criminal, los ladrones robaron uno solo de los dos celulares de los empleados, las llaves del vehículo y dispararon sobre las cubiertas de la camioneta.
Investigación
Los policías inmediatamente buscaron comunicarse con la comuna de la localidad de Gómez Cello como también de las aledañas hacia el norte con el propósito de constatar la existencia de cámaras de videovigilancia que tuvieran imágenes del tránsito de la camioneta asaltada como también de los tres ocupantes del vehículo negro, siendo que dos de ellos consumaron el violento asalto. Esas imágenes son consideradas cruciales por los investigadores policiales, como también el relato de las dos víctimas sobre la modalidad del atraco y el conocimiento de los ladrones que evidenciaron cuando fueron a buscar los sobres con el dinero, dólares, pesos y cheques, en el asiento trasero. Otro de los puntos que ofrecen dudas es que los delincuentes solo robaron uno de los dos celulares de los trabajadores.
Inconsistencias
Los investigadores policiales que dialogaron con los dos empleados hallaron algunas fisuras e inconsistencias en el relato, tal como que uno de ellos solamente sufrió el robo de su teléfono celular, y que el empleado que hacía este trabajo que le encomendaron realizar a ellos dos, antes lo hacía un empleado que recientemente fue despedido de su trabajo en el astillero chaqueño.
Peritajes criminalísticos
Informaron la novedad sobre el robo denunciado por los dos trabajadores del astillero chaqueño a la Jefatura de la Unidad Regional XVI de San Justo de la Policía de Santa Fe, y éstos hicieron lo propio con el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, Guillermo Persello, que ordenó la realización de los peritajes criminalísticos de rigor sobre el vehículo en el que viajaban los dos empleados y fueron asaltados, la ubicación de testigos que pudieran haber visto el atraco de los ladrones, y la realización de los peritajes criminalísticos de rigor.

