En el inicio del año se acentúa la tendencia bajista para el dólar en el mercado local. Esta dinámica se produce en simultáneo con una racha compradora del Banco Central (BCRA), que logró absorber cerca de USD 600 millones a partir del 5 de enero, consolidando un escenario de calma cambiaria.
Este viernes, el dólar al público experimentó una baja de 15 pesos (1%), ubicándose en $1.455 para la venta en el Banco Nación. Se trata de la mayor caída diaria registrada desde el 7 de noviembre, cuando la divisa había descontado 30 pesos en una sola jornada.
Tendencia en el mercado mayorista
El descenso de la cotización al público es consecuencia directa del comportamiento en el segmento mayorista, donde la divisa cayó por cuarto día consecutivo. En el cierre de la semana, restó once pesos para ubicarse en $1.430, un valor mínimo desde el 21 de noviembre.
Actualmente, el tipo de cambio oficial se asienta a 116,18 pesos del techo del régimen de bandas cambiarias establecido por el BCRA en $1.546,18. Esto representa una diferencia del 8,1% respecto al límite de libre flotación, marcando la mayor amplitud desde mediados de noviembre.
El dólar blue y los futuros
La escasa expectativa devaluatoria se replica en todas las franjas del mercado. El dólar blue descontó cinco pesos y cerró a $1.505, acumulando una caída de 25 pesos (1,6%) en lo que va de enero.
En el mercado de futuros, todas las posiciones negociaron en rojo. Los contratos para fin de mes se pactaron a $1.450, una cifra que se mantiene bien por debajo del techo de las bandas oficiales previsto para el cierre de enero ($1.563,26).
Análisis y expectativas
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, explicó que la expectativa de mayor oferta de divisas y el “apetito táctico” por el carry-trade continúan promoviendo el descenso del dólar. “Los inversores esperan que las autoridades extiendan la estrategia de compra de divisas, ayudando a la actividad económica”, afirmó.
Por su parte, desde Wise Capital destacaron que el volumen de compras del Central supera lo anticipado. Esta estrategia fue validada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya portavoz Julie Kozack señaló que el organismo “ve con buenos ojos las medidas adoptadas para recomponer las reservas”.
Finalmente, un informe de Max Capital advirtió que, si bien el BCRA inyecta liquidez, el tipo de cambio se mantiene estable gracias a la venta de instrumentos de cobertura y las tasas convalidadas por el Tesoro. “El mix de política sugiere un ancla cambiaria junto con condiciones de liquidez estrictas”, concluyeron.


