El crecimiento del consumo de bolsitas de nicotina, también conocidas como pouches, encendió las alarmas entre autoridades sanitarias y organizaciones de la sociedad civil en Argentina. Se trata de productos elaborados por la industria tabacalera que se consumen de forma oral y que, según especialistas, representan un alto riesgo de adicción, especialmente entre niños y adolescentes.
Así lo explicó el Magíster Mario Virgolini, miembro de la comisión directiva de la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), en diálogo con Veo Noticias, donde remarcó que estos productos “se presentan como inofensivos, pero contienen altas concentraciones de nicotina que pueden generar dependencia rápidamente y afectar el desarrollo cerebral hasta los 25 años”.
Las bolsitas de nicotina se colocan entre la encía y el labio, donde liberan nicotina que se absorbe a través de la mucosa oral. Cada envase puede contener una carga total de nicotina igual o superior a la de un paquete de cigarrillos tradicionales, aunque se promocionan como una alternativa “sin humo”.
Desde UATA advirtieron que estos productos se exhiben en kioscos y comercios junto a golosinas, lo que incrementa su atractivo para el público joven. “La estrategia de marketing apunta claramente a adolescentes, con sabores frutales y mentolados, y sin advertencias sanitarias visibles”, señaló Virgolini.
En ese sentido, la organización denunció que la publicidad de estos artículos intenta eludir la Ley Nacional 26.687, que regula los productos elaborados con tabaco, al presentarlos como “libres de tabaco” o “99% menos tóxicos”, sin incluir advertencias obligatorias sobre sus riesgos.
El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires emitió recientemente una alerta sanitaria por el aumento de la circulación y el consumo de bolsitas de nicotina, especialmente entre jóvenes. Desde la cartera sanitaria subrayaron que la nicotina es una sustancia altamente adictiva y que su consumo en edades tempranas se asocia a problemas de atención, memoria, control de impulsos, ansiedad y depresión, además de facilitar el paso a otros productos de nicotina.
Además, estudios internacionales indican que los niveles de nicotina en sangre alcanzados con estos productos pueden superar a los del cigarrillo convencional, aumentando los riesgos cardiovasculares, como hipertensión, arritmias y alteraciones en la estructura del corazón.
Un reciente trabajo publicado en The New England Journal of Medicine también alertó que los productos de tabaco sin combustión, entre ellos las bolsitas de nicotina, están asociados a un incremento del cáncer oral y de la mortalidad vinculada a estas patologías a nivel mundial.
Ante este escenario, la UATA solicitó al Ministerio de Salud de la Nación el retiro inmediato de estos productos del mercado, así como la prohibición de su importación, venta, exhibición y publicidad. También reclamó mayores controles, inspecciones y sanciones, especialmente en puntos de venta cercanos a escuelas.
“Mientras estos productos sigan en las góndolas, la alerta no alcanza”, advirtió Virgolini, y llamó a reforzar las campañas informativas para evitar que “se consolide una nueva epidemia de adicción entre adolescentes”.


