El presidente Javier Milei parte este jueves rumbo a Estados Unidos, marcando su decimocuarta visita a dicho país desde el inicio de su gestión. En esta ocasión, el mandatario viajará a Washington invitado por Donald Trump para integrar el Board of Peace (Consejo de Paz), un organismo que busca posicionarse como una alternativa a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A pesar del entusiasmo de la Casa Rosada por consolidar el vínculo estratégico con Trump, el foro cuenta con adhesiones limitadas. Potencias centrales como Rusia, China, Brasil, México y los países europeos rechazaron la invitación. Entre los asistentes confirmados figuran delegaciones de Arabia Saudita, Israel, Egipto, El Salvador y Hungría, aunque en varios casos no asistirán sus máximos mandatarios.
Objetivos estratégicos y agenda internacional
Para el Gobierno nacional, este posicionamiento en el universo conservador estadounidense es visto como un activo clave para atraer inversiones y sostener expectativas económicas. La lógica oficial prioriza la estabilidad macroeconómica y el apoyo internacional como pasos previos a la llegada de capitales.
La agenda de Milei en Estados Unidos continuará con fuerza en marzo:
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7 de marzo: Cumbre de mandatarios latinoamericanos en Miami, convocada por Trump, con presencia confirmada de Nayib Bukele (El Salvador) y Daniel Noboa (Ecuador), entre otros.
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9 al 11 de marzo: Participación en el Argentina Week en Nueva York, un foro diseñado para presentar oportunidades de inversión ante fondos como J.P. Morgan y Bank of America.
Regreso y agenda regional
Tras su exposición ante empresarios en Manhattan el 10 de marzo, el presidente regresará al país para luego asistir a la asunción presidencial de José Antonio Kast en Chile. El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, destacó que estas misiones buscan transformar la “curiosidad” de los mercados en un interés concreto y respeto por el proceso de reformas en Argentina.

