El presidente Javier Milei se prepara para afrontar su cuarto paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) desde que asumió en diciembre de 2023. Si la medida se concreta, el mandatario quedará entre los presidentes con mayor nivel de conflictividad sindical en el período democrático, aunque en un lapso de gestión considerablemente más corto que sus antecesores.
La huelga se suma a una serie de medidas de fuerza que marcaron el inicio de su administración y lo ubican cerca de los registros de Mauricio Macri, quien enfrentó cinco paros generales durante su mandato, pero a lo largo de cuatro años de gobierno. En el caso de Milei, la cifra se alcanzaría en apenas poco más de dos años.
Además, el actual jefe de Estado mantiene un récord singular: el paro general más temprano contra un presidente electo desde el regreso de la democracia. Ocurrió el 24 de enero de 2024, apenas 45 días después de asumir, contra el DNU 70/2023. Ese dato lo ubica como uno de los mandatarios con mayor velocidad de conflictividad sindical, solo superado por Fernando de la Rúa, quien enfrentó tres huelgas en apenas seis meses de gestión.
Los paros generales desde 1983
Desde el retorno de la democracia, se registraron 46 paros generales convocados por la CGT y otras centrales sindicales. La distribución histórica muestra una marcada diferencia entre gobiernos peronistas y no peronistas.
Entre los gobiernos no peronistas, que suman 13 años de gestión, se concentraron 29 paros generales:
-
Raúl Alfonsín (1983–1989): 13 paros generales
-
Fernando de la Rúa (1999–2001): 8 paros generales
-
Mauricio Macri (2015–2019): 5 paros generales
-
Javier Milei (2023–actualidad): 4 paros generales (en curso)
En contraste, los gobiernos peronistas, que acumulan 28 años de gestión, registraron 16 paros generales:
-
Carlos Menem (1989–1999): 8 paros generales
-
Eduardo Duhalde (2002–2003): 2 paros generales
-
Néstor Kirchner (2003–2007): 1 paro general
-
Cristina Fernández de Kirchner (2007–2015): 5 paros generales
-
Alberto Fernández (2019–2023): 0 paros generales
Según estudios académicos, los presidentes no peronistas enfrentaron en promedio 8,7 paros generales por gestión, frente a 2,3 paros en los gobiernos peronistas, una diferencia que se mantiene como una constante en la historia reciente.
Un patrón histórico de conflictividad
Los picos más altos de conflictividad sindical se registraron durante la presidencia de Raúl Alfonsín y en los años 2000 y 2001, durante la crisis del gobierno de Fernando de la Rúa. En cambio, hubo períodos sin huelgas generales, como durante varios años del menemismo, el inicio del gobierno de Néstor Kirchner, el primer tramo de la presidencia de Mauricio Macri y toda la gestión de Alberto Fernández.
Especialistas señalan que la mayor frecuencia de paros en gobiernos no peronistas responde a múltiples factores, entre ellos las relaciones históricas del sindicalismo con el peronismo, las crisis económicas y los programas de reformas estructurales que suelen generar mayor resistencia social.
La tensión actual
La convocatoria al paro general contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Milei se inscribe en ese contexto histórico de tensiones entre administraciones no peronistas y la dirigencia sindical. Para el oficialismo, el conflicto es parte del proceso de transformación económica; para los gremios, representa una defensa del modelo laboral vigente.
La evolución del conflicto sindical será un indicador clave del respaldo político y social a las reformas del Gobierno, en un escenario donde la relación con la CGT se perfila como uno de los principales desafíos de la actual gestión.


