Luego de varias jornadas de relativa estabilidad, el dólar registró este viernes una suba que le permitió recortar parte de la caída acumulada en la semana, en un mercado que continúa mostrando señales de búsqueda de equilibrio.
En la plaza mayorista, el tipo de cambio avanzó 6,50 pesos y cerró en $1.364,50, tras revertir una tendencia bajista que lo había llevado durante la mañana a tocar mínimos cercanos a los $1.349, el valor más bajo en varios meses.
En el segmento minorista, la divisa también mostró un repunte y se ubicó en $1.390 para la venta en el Banco Nación, luego de haber descendido a $1.375 en las primeras horas de la rueda. De esta manera, el retroceso semanal quedó acotado a apenas 0,4%.
El volumen operado en el mercado de contado alcanzó los 463,5 millones de dólares, en un contexto de mayor liquidación de exportaciones que contribuye a sostener la oferta de divisas.
Desde el Banco Central de la República Argentina, en tanto, se mantiene la estrategia de intervención mediante compras, en un escenario donde el tipo de cambio oficial continúa dentro de las bandas de flotación establecidas.
Analistas del mercado señalaron que el dólar parece estar encontrando un piso en torno a los $1.360, en medio de un clima de abundancia de oferta y expectativas sobre la reacción del Banco Central frente a la dinámica cambiaria.
En paralelo, el dólar informal mostró un leve retroceso y se ubicó en torno a los $1.410 para la venta, ampliando la brecha con el segmento formal y manteniendo su atractivo para algunos ahorristas.
Por otro lado, el escenario financiero se vio influido por la reciente decisión del Banco Central de la República Argentina de reducir los encajes bancarios, una medida orientada a liberar liquidez y estimular el crédito. Esta política también impacta en las tasas de interés, que evidenciaron una tendencia a la baja.
En este contexto, el mercado cambiario transita una etapa de relativa calma, sostenida por la mayor oferta de divisas y la previsibilidad del esquema oficial, aunque con movimientos puntuales que reflejan la sensibilidad de los precios ante cambios en la demanda y las expectativas económicas.


