Bajo una tarde fresca en Santa Fe, el Estadio 15 de Abril fue testigo de un duelo de alta tensión que terminó en una igualdad con gusto a despedida. Unión, que llegaba con la obligación de sumar de a tres para asegurar su lugar entre los ocho mejores de la Zona A, apenas pudo rescatar un empate ante un sólido Talleres de Córdoba en el cierre de la fase regular del Torneo Apertura.
Un inicio cuesta arriba
El partido comenzó con un Unión volcado al ataque. Apenas a los 2 minutos, Estigarribia desperdició una chance clara que dejó a Tarragona sentido en el césped, presagiando lo que sería una tarde de frustraciones frente al arco rival. A los 7 minutos, Palacios también tuvo el gol en sus pies, pero la ineficacia empezó a pasar factura.
La máxima del fútbol (“gol que no se hace en un arco, se hace en el otro”) se cumplió a los 17 minutos del primer tiempo, cuando la “T” aprovechó su oportunidad y se puso en ventaja. A partir de allí, el equipo de Leonardo Madelón entró en un terreno de nerviosismo, reflejado en las tarjetas amarillas a Mauro Pittón, Profini y Palacios.
La figura de Guido Herrera
Si Unión no lo empató antes, fue exclusivamente por la actuación de Guido Herrera. El arquero de Talleres se vistió de héroe al taparle dos manos a mano clarísimos a Cristian Tarragona y un tiro libre a Del Blanco. Ya en el complemento, Herrera reafirmó su gran noche con una doble tapada a los 19 minutos que parecía sellar el destino del local.
El desahogo y la calculadora
Cuando el partido moría y el reloj marcaba el quinto minuto de adición, apareció “Tarragol”. El delantero conectó un centro agónico para poner el 1-1 definitivo y desatar un grito de alivio en las tribunas. Sin embargo, la alegría fue efímera.
Con este punto, el equipo de Madelón alcanza las 21 unidades, una cifra que lo mantiene con vida pero con un respirador artificial. El “Tatengue” ya no depende de sí mismo: ahora deberá prenderle velas a los resultados de Defensa y Justicia e Instituto, esperando que ambos sufran derrotas y que la diferencia de gol —en un escenario de milagro matemático— juegue a su favor.

