El feriado por el Día de la Patria no trajo alivio para los vecinos de Barrio Sur en la ciudad de Santa Fe. Por el contrario, la jornada del 25 de mayo comenzó con una desagradable sorpresa: una importante cantidad de familias amanecieron sin una gota de agua en sus viviendas debido a un masivo robo de medidores y caños de bronce durante la madrugada.
En diálogo con la prensa, Patricia, una de las damnificadas, relató el drama de levantarse en un día de reunión familiar y encontrarse con las cañerías vacías: “Fue un día patrio donde la gente se junta con la familia a comer y resulta que te levantás, tenés 20 personas en tu casa y no podés usar el baño”. Según el relevamiento que pudieron hacer los propios habitantes de la zona, se contabilizaron al menos diez medidores vandalizados o robados por completo.
Entre las calles más afectadas por esta modalidad delictiva se encuentran:
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Entre Ríos al 2800
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Uruguay al 30
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Jujuy al 3100
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3 de Febrero al 3000 (frente a la Legislatura provincial)
Inteligencia previa y demoras en el servicio
Los vecinos sospechan que los delincuentes realizan una suerte de “estudio de campo” previo para atacar las casas cuyos dueños aprovecharon el fin de semana largo para viajar. Además, explicaron que el principal botín es el bronce de las conexiones viejas, aunque en los medidores nuevos de plástico terminan rompiendo todo para llevarse tramos de caños.
Respecto a la respuesta de Aguas Santafesinas (ASSA), Patricia señaló que al principio hubo serias dificultades para comunicarse con el 0800 de la empresa, por lo que debieron canalizar el reclamo a través de WhatsApp. Si bien las cuadrillas asistieron al día siguiente y solucionaron el inconveniente en algunas viviendas, en otros casos el daño fue mayor. “A mi vecino Francisco no le pudieron solucionar en el momento porque le sacaron todo el medidor de cuajo. Tuvieron tiempo para trabajar y forcejear en la madrugada”, lamentó.
Oscuridad, entraderas por los patios y cables colgados
El robo de medidores de agua es solo la punta del iceberg de una situación de inseguridad mucho más compleja. Los residentes de Barrio Sur afirman que los delincuentes también van tras los flexibles de los medidores de gas y el cableado público. En las inmediaciones de las plazas del barrio, es frecuente ver cables cortados colgando a baja altura.
Los vecinos vinculan de manera directa este escenario con las fallas en el alumbrado público. Denunciaron que muchas de las luminarias LED que se habían instalado y reforzado en el sur de la ciudad con motivo del masivo recital de la banda La Renga ya se quemaron, fallaron o directamente fueron vandalizadas para dejar las calles a oscuras.
Vivir con miedo: la realidad de los vecinos en el día a día
Cristina, otra vecina de la zona, graficó el estado de alerta permanente en el que se encuentra la comunidad: “Vivimos con mucho miedo. Hace poco una señora se bajó de un taxi, vio que se le acercaba un hombre en actitud sospechosa y tuvo que activar la alarma comunitaria”.
De acuerdo con su testimonio, las modalidades delictivas mutaron y hoy la principal preocupación son los robos en las viviendas a través de los patios traseros. Esto obligó a los vecinos a blindar sus casas con perros grandes, alarmas y a tejer una red de prevención propia.
“Tenemos grupos de WhatsApp donde estamos continuamente comunicándonos. Nos informamos si vemos algo raro, como por ejemplo personas que pasan supuestamente queriendo cortar el césped a las 10 de la noche, pero que en realidad están revisando las bolsas de basura y mirando las fachadas de las casas”, detalló Cristina.
El rol de los “trapitos” los días de partido
A todo este panorama se le suma la complicación de los días en que el Club Atlético Colón juega de local en su estadio. Por la cercanía, Barrio Sur se transforma en un gigantesco estacionamiento y los vecinos denuncian la fuerte presencia de cuidacoches informales que imponen tarifas fijas exorbitantes.
“Los trapitos están y te cobran hasta 15.000 pesos por tener el auto estacionado. Ellos son los primeros que están ‘pispeando’, hacen de campana y controlan quién está en la casa y quién no”, advirtieron con preocupación, exigiendo una mayor presencia y acción preventiva por parte de las autoridades municipales y policiales para recuperar la tranquilidad del histórico barrio santafesino.


