La madrugada de este miércoles volvió a poner en alerta a los vecinos de barrio Los Hornos tras registrarse una violenta “entradera” bajo una modalidad delictiva que genera creciente preocupación en la ciudad. La víctima, un comerciante de 26 años, fue emboscado dentro de su propia vivienda en momentos en que regresaba de su jornada laboral.
El preocupante episodio de inseguridad se desencadenó alrededor de las 0:45 y ya se encuentra bajo la investigación del personal de la Seccional Novena de la Unidad Regional I, con intervención de la fiscalía en turno.
Encapuchados, armados y en la cochera
Según consta en la denuncia policial, el joven arribó a su domicilio ubicado sobre calle San Lorenzo al 5400 a bordo de su automóvil. Tras abrir el portón e ingresar al garaje de la propiedad, y sin llegar a advertir ningún movimiento sospechoso en la cuadra, fue abordado de forma imprevista por dos delincuentes que cubrían sus rostros con capuchas.
Los agresores actuaron con extrema rapidez y violencia para anular cualquier tipo de resistencia. Mientras uno de los asaltantes mantenía de rehén al muchacho apoyándole un objeto contundente en la espalda —que la víctima presumió se trataba de un arma de fuego—, el otro comenzó a registrar los distintos ambientes de la casa.
El botín: Tecnología y una bici eléctrica
Aprovechando la total desprotección del propietario, los ladrones cargaron un botín de gran valor económico y logístico. En pocos minutos, lograron sustraer del inmueble:
-
Una consola de videojuegos PlayStation 5.
-
Una computadora portátil MacBook de 13 pulgadas color gris titanio.
-
Una bicicleta eléctrica marca Megalite, de color negra con detalles en naranja.
Tras alzarse con los elementos de valor, los delincuentes se dieron a la fuga con rumbo desconocido. Una vez que logró liberarse, el joven dio aviso inmediato al servicio de emergencias 911, lo que motivó el arribo de las patrullas de la Comisaría Novena para labrar las primeras actas de rigor.
Investigación y búsqueda de cámaras
A raíz de la gravedad del hecho, las autoridades judiciales activaron el protocolo de rigor y convocaron en el lugar a los peritos criminalísticos de la Policía de Investigaciones (PDI). Los especialistas trabajaron en la cochera y el interior de la vivienda en busca de huellas dactilares, rastros o material genético que permita orientar la identidad de los autores.
Por estas horas, la causa se encuentra caratulada provisoriamente como “Privación ilegítima de la libertad y robo”. En paralelo a los peritajes científicos, los pesquisas analizan contrarreloj los domos de seguridad públicos del municipio y las cámaras de vigilancia privadas de las propiedades linderas a San Lorenzo al 5400 para intentar reconstruir la ruta de escape de los asaltantes.

