El panorama del comercio minorista en la ciudad atraviesa momentos de fuerte contraste. La reciente confirmación del cierre de más de 30 locales sobre la avenida Aristóbulo del Valle encendió las alarmas en el sector, exponiendo el impacto directo de la caída del poder adquisitivo, el aumento de los costos fijos y el encarecimiento de los alquileres.
Sin embargo, la realidad muestra matices según el corredor comercial. Sobre Avenida General Paz, la situación presenta una dinámica de mayor resistencia. Según referentes de la zona, los niveles de ocupación en este tramo se mantienen alineados con el promedio general de la ciudad, sostenidos por características estructurales y comerciales específicas.
Propietarios, diálogo y previsibilidad en los costos
Uno de los factores determinantes para evitar una ola de persianas bajas en General Paz radica en la tenencia de los inmuebles y la relación directa con los locadores.
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Locales propios e históricos: Gran parte de los comercios de la avenida pertenecen a sus propios dueños o corresponden a inquilinos con amplia trayectoria en la zona.
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Acuerdos sobre alquileres: El contacto fluido entre comerciantes y propietarios ha permitido amortiguar los incrementos para que los costos no resulten insostenibles.
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Nuevos emprendimientos: A pesar del contexto adverso, se registra la puesta en valor de locales y la llegada de nuevos comercios que buscan sumarse a la oferta del corredor.
“General Paz es una avenida muy larga que dividimos en tres sectores comerciales. La ventaja es que muchos comerciantes son dueños o tienen contratos de larga data. Existe una charla diaria con los propietarios que ayuda a que los incrementos no sean excesivos como en otras partes de la ciudad”, explicaron representantes comerciales del sector.
Reinversión y adaptación a la “nueva economía”
Más allá de los costos de alquiler y las cargas impositivas, los comerciantes coinciden en que la rentabilidad viene registrando una caída sostenida desde hace al menos tres años. Para hacer frente a la baja en las ventas presenciales, los negocios del sector vienen acelerando su transformación digital.
La implementación de tiendas virtuales, la oferta de promociones exclusivas y la incorporación de servicios como cadetería gratuita se transformaron en herramientas indispensables para sostener el volumen de ventas.
“Hay una nueva realidad económica y el comerciante se está adaptando. Hoy tenés que convivir con la venta online y buscar alternativas creativas para atraer al cliente. El comerciante por naturaleza es optimista; todos los días se levanta, abre la persiana y busca la forma de remar la situación”, concluyeron desde la asociación del corredor.

