La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) se pronunció por primera vez sobre el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), la iniciativa impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que propone transferir a una nueva subsidiaria los derechos comerciales y la organización de eventos del organismo, una propuesta que generó fuertes cuestionamientos dentro del fútbol internacional.
A través de un comunicado oficial titulado “Primero está el fútbol”, la entidad que preside Alejandro Domínguez dejó en claro que su prioridad seguirá siendo la protección del deporte y anunció que continuará analizando el alcance de la propuesta antes de adoptar una posición definitiva.
Conmebol pidió aclaraciones a la FIFA
En el documento, la confederación informó que inició un proceso de consultas con sus diez asociaciones miembro y convocó a una reunión de su Consejo para evaluar la iniciativa impulsada por la FIFA.
Además, confirmó que solicitó información adicional sobre distintos aspectos del proyecto, entre ellos su alcance, estructura, sistema de gobernanza y los posibles efectos que podría generar para el fútbol mundial.
“La Conmebol reafirma que su prioridad será siempre el fútbol: sus valores, su gente y la pasión que lo convierte en el deporte más popular del mundo”, expresó la institución.
También sostuvo que, si bien reconoce la importancia de las decisiones comerciales y financieras para el desarrollo de la actividad, estas “deben estar siempre al servicio del fútbol y nunca por encima de su esencia”.
Un proyecto que divide al fútbol mundial
La propuesta de la FIFA contempla la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa subsidiaria que concentraría las actividades comerciales y la organización de eventos del organismo, aunque bajo control mayoritario de la propia FIFA.
Según explicó la entidad, el objetivo es incrementar los ingresos destinados al desarrollo del fútbol y permitir que cada federación afiliada reciba mayores recursos durante los próximos cuatro años.
Sin embargo, el proyecto despertó una fuerte controversia y ya recibió el rechazo de otras confederaciones continentales, entre ellas la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf, que cuestionaron distintos aspectos de la iniciativa.
Un análisis antes de definir la postura
En su comunicado, Conmebol evitó pronunciarse a favor o en contra del proyecto y aseguró que continuará actuando “con prudencia, responsabilidad y espíritu de colaboración” a través de los mecanismos institucionales previstos.
La entidad también hizo un llamado a la unidad del fútbol mundial y remarcó que cualquier decisión deberá priorizar el interés deportivo por encima de otros objetivos.
La FIFA mantiene su iniciativa
Mientras crecen los cuestionamientos, la FIFA ratificó que continuará adelante con el proceso de análisis del proyecto.
Desde el organismo señalaron que la decisión final corresponderá a las 211 federaciones miembro, que deberán votar la iniciativa en caso de que avance en los órganos de gobierno de la institución.
Infantino defendió la propuesta al asegurar que permitirá fortalecer financieramente a las asociaciones nacionales sin modificar el sistema de gobierno del fútbol, al tiempo que sostuvo que la FIFA conservará el control mayoritario sobre la nueva estructura comercial.