En Vivo

Abelardo de la Espriella asumió la Presidencia de Colombia con un fuerte giro hacia la derecha

El abogado y empresario reemplazó a Gustavo Petro para el período 2026-2030 tras imponerse en un ajustado balotaje frente al oficialista Iván Cepeda. Su gobierno promete cambios en seguridad, economía y política exterior.

07 de agosto de 2026


Colombia inició este viernes una nueva etapa política con la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente para el período 2026-2030. El abogado y empresario, identificado con la derecha, llegó a la Casa de Nariño tras derrotar en la segunda vuelta al candidato del oficialismo, Iván Cepeda, y puso fin al gobierno de Gustavo Petro.

El Consejo Nacional Electoral confirmó oficialmente su triunfo luego de completar el escrutinio de la segunda vuelta. De la Espriella obtuvo 12.960.166 votos, frente a los 12.708.312 de Cepeda, una diferencia de poco más de 250.000 sufragios.

Su llegada al poder representa un cambio de orientación respecto del gobierno de Petro. Durante la campaña, el nuevo mandatario hizo de la seguridad, la reducción del gasto público y un programa económico de perfil liberal algunos de los principales ejes de su propuesta.

Un abogado que llegó a la política como outsider

De la Espriella, de 48 años, construyó su trayectoria principalmente fuera de la política institucional. Abogado penalista y empresario, desarrolló durante años una carrera profesional en casos de alto perfil y posteriormente comenzó a ganar notoriedad pública a través de sus intervenciones en medios y redes sociales.

En 2025 fundó el movimiento Defensores de la Patria, desde el que se presentó como una alternativa a los partidos tradicionales. Su discurso logró captar una parte importante del electorado de derecha y centroderecha.

La elección presidencial de 2026 terminó consolidando ese posicionamiento. Tras obtener el primer lugar en la primera vuelta, De la Espriella se impuso finalmente en el balotaje y fue proclamado presidente electo por el Consejo Nacional Electoral.

Seguridad: el fin de la estrategia de “Paz Total”

Uno de los principales cambios anunciados por el nuevo gobierno estará relacionado con la política de seguridad.

De la Espriella cuestionó durante la campaña la estrategia de “Paz Total” impulsada por Petro, que buscó establecer negociaciones con diferentes grupos armados ilegales. Frente a ese esquema, el nuevo presidente planteó una política más orientada a la confrontación contra las organizaciones criminales.

Entre sus propuestas se encuentran el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y la Policía, una mayor ofensiva contra el narcotráfico y la construcción de establecimientos penitenciarios de máxima seguridad.

El nuevo gobierno también deberá enfrentar un escenario complejo en distintas regiones del país, donde persisten la presencia de grupos armados, el narcotráfico y los desplazamientos de población.

Un programa económico con impronta liberal

En materia económica, De la Espriella prometió reducir el tamaño del Estado, disminuir la burocracia y favorecer la inversión privada.

Su programa contempla una reducción del gasto público, modificaciones tributarias y una simplificación de regulaciones para empresas y emprendedores. También planteó incentivar sectores como los hidrocarburos, la infraestructura, el agro, el turismo y las nuevas tecnologías.

El desafío será trasladar esas propuestas a la práctica en un contexto marcado por restricciones fiscales y por un Congreso en el que el nuevo presidente no cuenta con mayoría propia.

La necesidad de construir acuerdos parlamentarios será, por lo tanto, uno de los primeros obstáculos políticos de su administración.

Un cambio en la política exterior

El nuevo presidente también anticipó un cambio en las relaciones internacionales de Colombia.

Durante la campaña manifestó su intención de fortalecer los vínculos con Estados Unidos e Israel y mostró afinidad política con dirigentes como Donald Trump y Javier Milei.

La presencia del presidente argentino en Colombia durante la jornada de asunción reflejó parte de ese nuevo escenario regional. Milei mantuvo un encuentro con De la Espriella antes de la ceremonia y participó de las actividades oficiales vinculadas al cambio de gobierno.

En paralelo, el nuevo mandatario planteó una postura más crítica hacia los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y anticipó una revisión de algunos aspectos de la política exterior colombiana.

Venezuela, un desafío inmediato

La relación con Venezuela será uno de los asuntos más sensibles para la nueva administración. Colombia comparte con ese país una extensa frontera y mantiene intereses comunes en materia de seguridad, comercio, migración y control de grupos armados.

De la Espriella ha mantenido una posición crítica frente al gobierno de Nicolás Maduro, pero deberá encontrar un equilibrio entre esa postura y la necesidad de mantener canales diplomáticos para abordar los problemas que afectan a ambos países.

Un gobierno con promesas y fuertes interrogantes

La llegada de De la Espriella al poder abre una etapa de cambios para Colombia, pero también plantea interrogantes sobre la capacidad del nuevo gobierno para implementar su programa.

Su triunfo electoral fue ajustado: la diferencia frente a Cepeda fue inferior al 1% de los votos válidos, lo que dejó en evidencia la fuerte polarización política del país.

Las principales incógnitas estarán vinculadas con la política de seguridad, el alcance de las reformas económicas y la capacidad del Ejecutivo para construir acuerdos en el Congreso.

Con su asunción, Colombia deja atrás cuatro años de gobierno de izquierda y comienza un período encabezado por un dirigente que promete mano dura frente al crimen, menor intervención estatal y un mayor acercamiento a gobiernos conservadores de la región. El desafío para De la Espriella será convertir esas promesas de campaña en políticas concretas sin profundizar la división política que dejó la elección.