A dos días del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia, el balance de víctimas continúa creciendo mientras los equipos de emergencia mantienen los operativos de búsqueda y rescate entre los edificios y viviendas afectados.
Según los últimos reportes difundidos este miércoles, al menos 224 personas murieron como consecuencia del sismo, mientras que se contabilizan cientos de heridos. Las cifras todavía son provisorias y podrían modificarse a medida que avanzan las tareas de rescate y la verificación de los daños en las distintas regiones.
El movimiento se produjo durante la mañana del lunes 10 de agosto, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y fue percibido en distintas zonas del país. Entre las ciudades más afectadas se encuentran Pereira, Cali, Manizales, Armenia y Quibdó.
Continúa la búsqueda de sobrevivientes
Pereira y Cali concentran buena parte de los esfuerzos de los organismos de socorro. Los equipos trabajan en estructuras colapsadas y sectores donde todavía podrían encontrarse personas atrapadas.
En Pereira, los rescatistas lograron localizar con vida a Daniela Andrea Largo Sánchez, de 30 años, después de aproximadamente siete horas de trabajo. El caso renovó las expectativas de encontrar sobrevivientes entre los escombros.
En Cali, las autoridades solicitaron a la población mantener silencio en las zonas donde se desarrollan los operativos para facilitar la eventual detección de personas atrapadas y evitar interferencias con los equipos de emergencia.
La magnitud de los daños también se refleja en la infraestructura: se reportaron viviendas destruidas, edificios colapsados y miles de inmuebles con distintos niveles de afectación. Un informe publicado este miércoles señala que más de 8.000 viviendas resultaron averiadas.
Ayuda nacional e internacional
Frente a la gravedad de la emergencia, el Gobierno colombiano mantiene desplegados equipos de búsqueda, asistencia humanitaria y evaluación de daños. También se activaron mecanismos para recibir ayuda desde el exterior.
México, por ejemplo, preparó un contingente especializado en rescates, integrado por militares, médicos, rescatistas y binomios caninos, mientras otros países anunciaron el envío de asistencia humanitaria.
España también puso en marcha ayuda humanitaria por un millón de euros y mantiene un operativo para localizar a ciudadanos españoles que permanecen sin contacto tras el terremoto.
Mientras tanto, las autoridades colombianas continúan evaluando los daños y coordinando la asistencia a las familias damnificadas. La prioridad permanece puesta en encontrar a posibles sobrevivientes, atender a los heridos y garantizar refugio y suministros básicos para las personas que perdieron sus viviendas.