El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la inflación de julio se ubicaría entre 1,9% y 2,3%, a pocas horas de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publique el dato oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El funcionario hizo la estimación este miércoles durante una actividad en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Al ser consultado sobre las proyecciones para el séptimo mes del año, señaló que el rango esperado “da entre 1,9% y 2,3%” y consideró que el dato definitivo “estará más o menos por ahí”.
El IPC de julio será difundido este jueves a las 16. La estimación de Caputo se encuentra, de acuerdo con el planteo realizado por el propio ministro, dentro de los rangos que vienen manejando distintas consultoras privadas.
Caputo: “Hay que mantener el rumbo”
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que el Gobierno espera que el proceso de desaceleración de los precios continúe durante los próximos meses.
“Seguimos profundizando el proceso de desinflación. Nos sentimos cómodos con la política fiscal y monetaria que estamos llevando a cabo e inevitablemente vamos a converger a una inflación internacional. Hay que mantener el rumbo”, afirmó.
Caputo también fue consultado por la política fiscal y por la discusión en torno al impuesto a los Combustibles. Al respecto, defendió la posición del Gobierno y sostuvo que se trata de un tributo aprobado por el Congreso y contemplado en el Presupuesto.
La recaudación y el impacto de la baja de impuestos
En relación con la evolución de la recaudación tributaria, Caputo atribuyó la caída registrada principalmente a la reducción de impuestos, aunque reconoció que también podría existir un incremento de la evasión.
Según explicó, cuando se observan los impuestos que no tuvieron modificaciones, los ingresos fiscales evolucionan en línea con la inflación.
El ministro también vinculó la evolución de la recaudación con el crecimiento de la actividad económica. “En junio se vio, vamos a ver si en agosto se ratifica”, sostuvo, al referirse a la expectativa de una mejora de los ingresos fiscales.
El Gobierno analiza flexibilizar los créditos en dólares
Otro de los temas abordados por Caputo fue la posibilidad de flexibilizar los créditos en dólares para empresas.
El ministro confirmó que el equipo económico trabaja en alternativas para ampliar este tipo de financiamiento, especialmente para empresas, desarrolladores inmobiliarios y constructores. En cambio, descartó por el momento extender esa posibilidad a las personas físicas, debido a cuestiones de carácter macroprudencial.
La iniciativa forma parte de la estrategia oficial para avanzar hacia una mayor competencia entre monedas y, al mismo tiempo, incentivar que los dólares que permanecen fuera del sistema financiero sean canalizados hacia el ahorro y la inversión.
“Lo que buscamos es que la gente saque los dólares del colchón. Para que eso pase, los bancos tienen que pagar una tasa razonable”, explicó Caputo.
En ese sentido, planteó que existe una demanda potencial de financiamiento en dólares por parte del sector productivo, mientras que una baja remuneración para los depósitos en esa moneda puede incentivar a los ahorristas a mantener el dinero fuera del sistema bancario o enviarlo al exterior.
Caputo habló sobre la mora bancaria
El ministro también se refirió al aumento de la mora bancaria, que alcanzó niveles elevados en los últimos años. Según indicó, el Gobierno mantiene conversaciones con las entidades financieras y con el Banco Central para seguir de cerca la evolución de los créditos en situación irregular.
Caputo aseguró que los bancos le transmitieron que la mora “frenó y va a tender a bajar” y destacó que las entidades están ofreciendo opciones de refinanciación a tasas que, según señaló, se ubican entre el 20% y el 25% a tres años.
También mencionó las líneas de financiamiento del Banco Nación destinadas a facilitar la cancelación de deudas.
El funcionario explicó, además, que la reducción de la mora no se refleja inmediatamente en las estadísticas, ya que un deudor debe cumplir durante un período determinado con los pagos antes de dejar de figurar como moroso.
“Cuando la gente empieza a pagar, no pasa de deudor moroso a no moroso en treinta días. Tenés que pagar durante tres meses”, explicó.
Con la publicación del IPC de julio, el Gobierno tendrá este jueves un nuevo dato para evaluar la evolución de la inflación y el impacto de su política monetaria y fiscal.