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Vecinos frentistas del Puerto reclaman cambios en el SEOM: piden estacionamiento libre y denuncian más desorden

Los residentes de la zona de Amarras cuestionan el nuevo esquema de estacionamiento medido, aseguran que el costo puede llegar a $327.800 mensuales para quienes no tienen cochera y advierten sobre dársenas en calles angostas y veredas. Presentaron un reclamo con la firma de 140 vecinos, pero aseguran que todavía no recibieron respuestas.

13 de agosto de 2026


Vecinos frentistas de la zona del Puerto de Santa Fe volvieron a reclamar cambios en el funcionamiento del Sistema de Estacionamiento Ordenado Municipal (SEOM). Según plantearon, la nueva modalidad no logró ordenar el estacionamiento y, por el contrario, generó nuevas dificultades para quienes viven en el sector.

Carina Fissore, vecina de Amarras y una de las personas que impulsa el reclamo, cuestionó la distribución de los espacios de estacionamiento y señaló que se eliminaron bicicleteros que eran utilizados por motos y bicicletas. Según describió, actualmente muchos vehículos quedan atados a postes y alambrados.

La vecina también cuestionó la instalación de nuevas dársenas en distintos sectores. Mencionó particularmente una doble dársena sobre Primero de Enero al 65, en una calle que, según indicó, tiene unos 9,6 metros de ancho.

Dársenas en calles y veredas

Fissore sostuvo que también se habilitaron espacios de estacionamiento sobre veredas, entre ellos en las inmediaciones del Centro Cultural Provincial Francisco “Paco” Urondo, ex Barconetti, donde funciona una institución con circulación de niños y peatones.

“¿Y el peatón por dónde camina?”, planteó la vecina, al cuestionar que los vehículos ocupen espacios destinados a la circulación peatonal.

También señaló la existencia de dársenas sobre la mano izquierda en Rosaura Schilder, donde, según afirmó, se reduce todavía más el espacio disponible para circular en una calle angosta y con sectores que no cuentan con veredas.

Para los vecinos, estas modificaciones no solo no resolvieron los problemas de estacionamiento, sino que también complicaron la circulación peatonal y vehicular en distintos puntos del Puerto.

El costo del SEOM para los frentistas

Uno de los principales puntos del reclamo está relacionado con el costo que representa el estacionamiento medido para los residentes que no cuentan con cochera.

Según Fissore, actualmente dejar un vehículo en la calle frente a la vivienda puede representar un costo de $15.000 por día, mientras que el gasto mensual llegaría a $327.800.

La vecina sostuvo que la situación se vuelve más compleja por la falta de cocheras disponibles en la zona, en un sector que continúa incorporando nuevos edificios y viviendas.

“Cada vez hay más gente y cada vez menos espacio para estacionar”, resumió.

Un pedido firmado por 140 vecinos

Los frentistas aseguran que ya presentaron notas ante la Municipalidad de Santa Fe, el Concejo Municipal y el Ente Portuario, con el respaldo de 140 vecinos de la zona.

Según indicó Fissore, al momento de realizar la entrevista habían transcurrido casi dos meses desde la presentación de los reclamos sin que recibieran una respuesta formal de los organismos.

Entre los pedidos planteados se encuentra la posibilidad de contar con SEOM libre para los frentistas, es decir, que los vecinos que viven en el sector no deban pagar el estacionamiento medido frente a sus domicilios.

Bicicleteros y franja verde costera

Además de la cuestión tarifaria, los vecinos reclaman la restitución de los bicicleteros que fueron retirados y la recuperación de la denominada franja verde costera, un espacio que, según explicaron, era utilizado históricamente para estacionar.

Fissore reconoció que puede existir normativa que restrinja el estacionamiento sobre espacios verdes, pero consideró que las características particulares de Amarras requieren una planificación específica que contemple tanto a los residentes como a quienes visitan el sector.

Los frentistas sostienen que la incorporación de nuevas dársenas en espacios reducidos no resuelve el problema de fondo y afecta la circulación en una zona con creciente actividad residencial y turística.

El reclamo central, señalaron, es obtener una respuesta del Municipio y avanzar en un esquema que contemple las necesidades de los vecinos que viven en el Puerto.