Los empresarios del transporte interurbano de pasajeros valoraron la nueva línea de créditos anunciada por el Gobierno de Santa Fe para renovar unidades, aunque advirtieron que el financiamiento tendrá un alcance limitado frente a las necesidades actuales del sector.
La iniciativa contempla $10.000 millones para empresas de transporte interurbano y otros $4.000 millones destinados a taxis y remises. Los créditos contarán con tasas bonificadas por la Provincia y garantías del Fondo de Garantías de Santa Fe (Fogafe), con el objetivo de facilitar el acceso al financiamiento.
Rodolfo Wagner, representante de la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), señaló que la herramienta responde a un pedido que las empresas habían realizado al Gobierno provincial.
“Esta era una solicitud que habíamos hecho al Gobierno de la Provincia: acceder a un crédito blando para la renovación de unidades”, explicó Wagner, quien destacó que la garantía estatal puede reducir la burocracia y facilitar el acceso al financiamiento.
Créditos a una tasa cercana al 25%
Según explicó Wagner, las empresas están analizando las condiciones de los créditos, que tendrían una tasa aproximada de entre 24% y 25%, luego de la bonificación provincial.
El representante de ATAP consideró que se trata de una tasa favorable en comparación con las alternativas disponibles actualmente en el sistema bancario, aunque remarcó que cada empresa deberá evaluar su capacidad para afrontar las cuotas.
El financiamiento tendrá un plazo de 60 meses, mientras que la tasa contará con subsidio durante los primeros 36 meses.
“Estamos estudiando el acceso porque también hay que pagar una cuota que evidentemente va a ser alta”, señaló Wagner.
El programa establece un monto máximo de $1.000 millones por empresa, sujeto a la capacidad económica y a la evaluación crediticia correspondiente.
Cuántos colectivos se podrían renovar
Uno de los principales límites que observan los empresarios está relacionado con el costo de las unidades.
Wagner explicó que un colectivo de servicio intermedio ronda los 350.000 dólares, mientras que una unidad doble piso puede alcanzar los 550.000 dólares.
En ese contexto, estimó que una empresa que accediera al monto máximo del crédito podría adquirir aproximadamente dos o tres unidades, dependiendo del tipo de vehículo y de su situación financiera.
A nivel provincial, calculó que el programa permitiría renovar entre 20 y 27 unidades, mientras que las empresas del sector enfrentan una necesidad de reemplazo de entre 40 y 60 unidades que quedarían fuera de servicio durante el próximo año.
Por eso, desde ATAP consideran que el financiamiento representa una ayuda, pero no permitirá por sí solo una renovación generalizada de la flota.
Una flota que envejeció después de la pandemia
Wagner explicó que Santa Fe contaba antes de la pandemia con una flota interurbana que había atravesado un importante proceso de renovación.
Sin embargo, la caída de la actividad y las dificultades económicas posteriores limitaron la incorporación de nuevas unidades. Como consecuencia, la antigüedad promedio de los colectivos aumentó.
“Hoy no tenemos la flota que quisiéramos. Está con años de antigüedad mayores a los que uno quisiera tener”, sostuvo.
De todos modos, aclaró que las unidades actualmente en circulación se encuentran, en términos generales, en condiciones técnicas para prestar el servicio.
Para las empresas, una renovación también permitiría reducir los costos de mantenimiento y mejorar las condiciones del servicio.
Las empresas analizan si pueden afrontar las cuotas
Más allá de las condiciones favorables del financiamiento, Wagner advirtió que la situación económica del sector continúa siendo crítica y que las empresas deben analizar individualmente si pueden asumir el compromiso financiero.
“Las empresas de transporte venimos hace unos años, a partir de la pandemia, con balances casi negativos todos los años”, explicó.
El empresario también cuestionó la relación entre los costos del sistema y los ingresos por tarifas. Según planteó, el boleto resulta caro para los pasajeros, pero al mismo tiempo se encuentra retrasado respecto de los costos que deben afrontar las empresas.
A esto sumó el impacto de la gratuidad o las franquicias en el sistema de transporte, que, según sostuvo, termina repercutiendo sobre los pasajeros que abonan la tarifa plena y sobre la economía de las empresas.
Por ese motivo, las compañías están realizando un análisis caso por caso para determinar qué monto pueden solicitar, qué cuota pueden afrontar y qué tipo de unidad podrían incorporar.
Para Wagner, los nuevos créditos constituyen una herramienta que puede ayudar a recuperar parte de la renovación perdida en los últimos años, pero el sector todavía necesita una discusión más amplia sobre su situación económica y el funcionamiento del sistema de transporte interurbano.