La reforma electoral de Santa Fe comenzó a discutirse formalmente en la Legislatura con varias diferencias entre los proyectos presentados, aunque también con negociaciones entre los bloques para alcanzar una propuesta común. Uno de los principales puntos de debate es el diseño de la Boleta Única de Papel (BUP) y la cantidad de papeletas que utilizarán los electores.
Actualmente, Santa Fe utiliza una boleta diferente para cada categoría electoral. Las propuestas presentadas plantean distintas alternativas para modificar ese esquema, especialmente en las elecciones generales.
El presidente de la Cámara de Senadores, Felipe Michlig, señaló que las conversaciones ya exceden al oficialismo y alcanzan a representantes del justicialismo y de otros bloques.
“Nos interesa tener en esto, que va a ser un Código Electoral, la mayor transparencia y el mayor consenso posible”, sostuvo.
Qué propone cada proyecto para la Boleta Única
La cantidad de boletas es una de las principales diferencias entre las siete iniciativas que ingresaron a la Legislatura.
El proyecto de la UCR propone mantener las cinco boletas durante las PASO y reducirlas a dos en las elecciones generales: una para concentrar las categorías provinciales y otra para los cargos locales.
El Partido UNO, de Walter Ghione, plantea un esquema intermedio de tres papeletas para las generales: gobernador y diputados en una, senadores en otra e intendente y concejales en una tercera.
El Partido Socialista, los dos proyectos del PJ, el PRO y el FAS proponen, en cambio, mantener las cinco boletas tanto en las primarias como en las elecciones generales.
Sin embargo, las negociaciones entre los distintos bloques comenzaron a modificar el escenario. Michlig anticipó que el esquema que podría imponerse finalmente sería de tres cuerpos para las elecciones generales.
“Yo creo que va a terminar en tres cuerpos para la general y me parece que es lo adecuado”, afirmó.
El senador explicó que una boleta reuniría gobernador y diputados, otra correspondería a senadores y la tercera incluiría intendentes y concejales en las ciudades, mientras que en las localidades recientemente incorporadas al régimen municipal contemplaría las categorías correspondientes.
Los pisos electorales, otro punto de discusión
El otro eje central de la reforma es el porcentaje de votos que deberá obtener una fuerza política para participar del reparto de bancas legislativas.
Los distintos proyectos coinciden en establecer un piso del 1,5% para superar las PASO, pero difieren respecto del umbral necesario para acceder a la distribución de escaños en las elecciones generales.
La UCR propone un piso del 5% del padrón, al igual que el proyecto presentado por senadores del PJ.
El sector del perottismo plantea un 3,5%, el mismo porcentaje propuesto por UNO. El socialismo establece un 3%, mientras que el PRO propone un 4% de los votos válidos.
En el otro extremo, el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) plantea eliminar directamente el piso para acceder al reparto de bancas y que la distribución se realice mediante el sistema D’Hondt entre las fuerzas que hayan superado las primarias.
Michlig defendió la necesidad de establecer un umbral, aunque diferenció el piso de las PASO del requerido para acceder a una representación legislativa.
“Vamos a tener un piso para las PASO, que va a ser más bajo para que todos puedan participar, y después un piso un poco más alto, pero algo lógico”, explicó.
Las PASO seguirían vigentes
Otro de los puntos que aparecen en discusión es el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Ninguno de los proyectos propone eliminarlas completamente, aunque existen diferencias sobre su funcionamiento. El PRO plantea que sean optativas para los electores y que los partidos o frentes que tengan listas únicas puedan evitar la instancia.
El resto de las iniciativas mantiene, con distintas variantes, el carácter abierto y obligatorio de las primarias.
Michlig sostuvo que las PASO deben mantenerse porque permiten que los ciudadanos definan los candidatos de cada fuerza política.
“Los candidatos de cada partido es lo mejor que nos puede pasar. La visión de la gente, la apreciación que pueda hacer el vecino es muy importante en esa participación”, afirmó.
La discusión por la reforma electoral ya está en la Legislatura
Con siete proyectos sobre la mesa, el desafío de los legisladores será construir un texto que reúna los consensos necesarios para avanzar hacia un nuevo Código Electoral.
El titular del Senado remarcó que las conversaciones ya incluyen a distintos sectores políticos y planteó como objetivo alcanzar un acuerdo durante agosto.
“Ya no solamente en el marco de Unidos. Hoy mismo hay reuniones con representantes del Partido Justicialista y de otros bloques legislativos”, señaló.
Según el cronograma planteado por Michlig, la intención es que Diputados pueda avanzar con la aprobación el 20 de agosto, para que luego el Senado trate el proyecto y pueda darle sanción definitiva el 27 de agosto.
De todos modos, antes deberán resolverse las diferencias sobre la cantidad de boletas, los pisos electorales, el funcionamiento de las PASO y otros aspectos que formarán parte del nuevo Código Electoral de Santa Fe.