Javier Milei presentó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la estrategia que su Gobierno pretende impulsar para el desarrollo de la inteligencia artificial en la Argentina. El Presidente afirmó que el país buscará ubicarse “en la vanguardia de la libertad” y convertirse en uno de los destinos más competitivos para las inversiones vinculadas con esta tecnología.
Durante su discurso en Nueva York, Milei anticipó que la Argentina adoptará un marco jurídico que evite la regulación preventiva de la inteligencia artificial. La propuesta también contempla responsabilidad limitada para las empresas que trabajen con agentes de IA y beneficios fiscales destinados a incentivar el desarrollo de la actividad.
Una apuesta por la inversión tecnológica
El mandatario sostuvo que la inteligencia artificial puede generar fuertes incrementos de productividad y rechazó las advertencias sobre un impacto inevitablemente negativo de la tecnología sobre el empleo.
Según Milei, los avances en IA deberían ser acompañados por la expansión de la actividad económica y de la demanda, sin recurrir a déficits fiscales ni a emisión monetaria para sostener ese proceso.
En ese marco, convocó a empresas, científicos y emprendedores a invertir en la Argentina y destacó como ventajas los recursos energéticos y minerales del país, además del capital humano disponible para participar en distintas etapas de la cadena de valor tecnológica.
Alineamiento con Estados Unidos
La posición sobre inteligencia artificial estuvo acompañada por una definición de política exterior. Milei afirmó que “es necesario que sea Occidente quien lidere el desarrollo de la tecnología” y vinculó esa postura con la defensa de valores como la libertad, la propiedad privada y la dignidad humana.
El Presidente también señaló que la Argentina comparte la visión del mandatario estadounidense Donald Trump sobre el desarrollo de la IA y ratificó el alineamiento “sin ambigüedades” del país con Occidente, Estados Unidos e Israel.
De esta manera, la inteligencia artificial quedó incorporada como uno de los ejes de la agenda internacional que Milei planteó durante su intervención ante la ONU, junto con la cuestión Malvinas, la energía y la relación estratégica con Estados Unidos.
La Argentina como polo de desarrollo
Milei presentó a la Argentina como un potencial proveedor de recursos y capacidades para la expansión de la industria tecnológica. La estrategia oficial apunta a combinar energía, minerales críticos, talento y condiciones regulatorias orientadas a atraer inversiones.
El Gobierno busca así posicionar al país en la competencia internacional por inversiones vinculadas con la inteligencia artificial, en un escenario en el que distintas potencias avanzan con modelos regulatorios y estrategias diferentes para el desarrollo de esta tecnología.