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Crece el embalsado de camalotes en la Laguna Setúbal y complica las actividades náuticas

La acumulación de vegetación entre los puentes Colgante y Oroño volvió a generar inconvenientes para quienes practican deportes acuáticos en Santa Fe. Lucio Cinaglia, instructor de wingfoil y exresponsable deportivo de vela en los Juegos Suramericanos, advirtió que los camalotes bloquean accesos y reclamó trabajos periódicos de limpieza para evitar que el problema se agrave.

12 de octubre de 2026


La acumulación de camalotes en la Laguna Setúbal volvió a convertirse en un problema para el desarrollo de actividades náuticas en la ciudad de Santa Fe. En las cabeceras este de los puentes Colgante y Oroño se formó nuevamente un importante embalsado que dificulta la salida de embarcaciones y obliga a deportistas a buscar recorridos alternativos para ingresar al agua.

En diálogo con Veo Noticias, Lucio Cinaglia, instructor de wingfoil y quien se desempeñó como sport manager de vela durante los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, explicó que se trata de un fenómeno natural que se intensifica con el crecimiento del río, pero advirtió que la falta de tareas periódicas de remoción favorece la consolidación de estas grandes acumulaciones de vegetación.

Por qué se acumulan tantos camalotes entre los puentes

Cinaglia explicó que la formación de estos embalsados está directamente relacionada con el comportamiento del río Paraná y la Laguna Setúbal.

Cuando el río crece, la corriente arrastra grandes cantidades de vegetación flotante desde sectores ubicados al norte de la ciudad, especialmente desde la zona de Chaco Chico.

“Cuando crece el río, más de tres metros, todos los camalotes de la zona norte empiezan a bajar por la corriente y suelen quedar atrapados entre los pilares y el puente Colgante”, detalló.

El problema aparece cuando esa vegetación comienza a acumularse y entrelazarse. Con el paso del tiempo, las raíces se compactan y forman estructuras cada vez más difíciles de retirar.

Cuanto mayor es la cantidad de camalotes que llega con la corriente, más extenso y resistente se vuelve el embalsado.

Los deportistas deben buscar otros accesos para ingresar a la laguna

Una de las principales consecuencias de esta situación es la obstrucción de los accesos utilizados habitualmente por clubes y deportistas para desarrollar actividades como vela, kayak, canotaje y wingfoil.

Cinaglia señaló que la vegetación acumulada impide utilizar sectores que resultan fundamentales para la práctica de estas disciplinas.

“Se generan accesos que quedan tapados por todo el camalotal. Se llena de raíces que son muy difíciles y duras de sacar, y nos inhabilita un acceso importante para hacer la actividad náutica”, explicó.

Actualmente, quienes practican estos deportes deben modificar sus recorridos y buscar sectores libres de vegetación para ingresar al agua.

Sin embargo, estas alternativas también presentan dificultades.

“Estamos obligados a pasar por el canal donde circulan lanchas y otras embarcaciones, y la vela se ve afectada por eso”, advirtió el instructor.

Esta situación genera una convivencia más compleja entre las embarcaciones a motor y quienes practican deportes impulsados por el viento o mediante esfuerzo físico.

Durante los Juegos Suramericanos se realizaron importantes trabajos de limpieza

El especialista recordó que, antes de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, se desarrolló un operativo de remoción de camalotes en distintos sectores de la Laguna Setúbal.

Las tareas se concentraron especialmente en las inmediaciones de los pilares y del puente Colgante, con el objetivo de garantizar las condiciones necesarias para el desarrollo de las competencias deportivas.

Cinaglia destacó que aquellos trabajos permitieron mejorar considerablemente los accesos y facilitaron las actividades de canotaje, kayak, stand up paddle y vela.

“Se hizo mucha remoción de camalotes en toda la zona de pilares y el puente Colgante, que vino excelente para la actividad náutica”, recordó.

Además, valoró la intervención de organismos públicos y del Ejército, que participaron de las tareas previas a la competencia internacional.

No obstante, aseguró que actualmente no se están realizando trabajos de remoción en el sector afectado, por lo que los camalotes comenzaron a acumularse nuevamente.

Advierten que cuanto más se demore la limpieza, más difícil será retirar los camalotes

Para Cinaglia, una de las principales dificultades es que la acumulación de vegetación se vuelve progresivamente más resistente.

Con el paso de los días, las raíces se entrelazan y los nuevos camalotes que llegan con la corriente se incorporan al embalsado existente.

Por este motivo, consideró fundamental que las tareas de limpieza no sean intervenciones aisladas, sino parte de un mantenimiento sostenido.

“Es un proceso que tiene que hacerse previamente, porque si no cada vez se hace más complicado. Los camalotes se refuerzan y quedan más atrapados en los pilares”, explicó.

En ese sentido, insistió en que el fenómeno natural requiere seguimiento, planificación y trabajos preventivos.

“Las tareas tienen que ser periódicas, se tiene que prevenir mucho y hacer estudios. Tenemos toda la tecnología posible para hacerlo, falta la labor de sacar los camalotes”, sostuvo.

El desafío de mantener los espacios recuperados después de los Juegos

La situación también abre un interrogante sobre el mantenimiento de los sectores de la Laguna Setúbal que fueron acondicionados para los Juegos Suramericanos.

Durante la competencia, los trabajos permitieron mejorar la circulación y el acceso al agua para distintas disciplinas. Sin embargo, la nueva acumulación de camalotes vuelve a dificultar el uso cotidiano de esos espacios.

Para los clubes y deportistas santafesinos, la preocupación no está puesta en eliminar un fenómeno propio del comportamiento del río, sino en evitar que la falta de mantenimiento termine restringiendo la práctica deportiva.

Mientras el nivel del Paraná mantiene una tendencia creciente, Cinaglia advirtió que podrían desprenderse nuevos camalotes desde el norte y sumarse a los que ya están atrapados.

Por eso, consideró necesario retomar las tareas de remoción antes de que el embalsado adquiera mayores dimensiones y complique todavía más el acceso a la Laguna Setúbal.