Antonio Basilio García, de 23 años, fue condenado por integrar una organización criminal que disputaba el control territorial en barrios del noroeste de la ciudad. Entre otros hechos, participó de una balacera contra policías en diciembre de 2023, poco después del homicidio de Lorena Orduña. La causa continúa abierta para otros presuntos integrantes de la banda.
La condena fue dispuesta por el juez Gustavo Urdiales en el marco de un juicio abreviado desarrollado en los tribunales de la capital provincial. García reconoció su responsabilidad penal y aceptó los términos del procedimiento junto con su abogado defensor.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal María Laura Urquiza, quien señaló que la causa continúa abierta en relación con otras personas involucradas, entre ellas un hombre identificado por las iniciales ICM, imputado como jefe de la organización delictiva.
Balaceras, usurpaciones y otros delitos
Según la investigación del Ministerio Público de la Acusación (MPA), entre septiembre y diciembre de 2023, García y al menos otras siete personas integraron una asociación ilícita que operaba de manera estable y organizada para controlar el territorio en distintos barrios del noroeste de la ciudad.
De acuerdo con la fiscal, el grupo realizaba balaceras y usurpaciones para intimidar a bandas rivales. Además, robaba motocicletas que luego eran utilizadas para cometer otros delitos, vendidas a terceros o devueltas a sus propietarios a cambio de dinero.
La organización también obtenía ingresos mediante el mercado ilegal de armas y municiones y la comercialización de estupefacientes.
Una balacera contra policías tras el homicidio de Lorena Orduña
Uno de los hechos atribuidos a García ocurrió el martes 26 de diciembre de 2023, al mediodía, poco después del homicidio de Lorena Orduña, pareja del hombre señalado como líder de la banda criminal. La mujer murió durante un ataque que, según la investigación, estaba dirigido contra él.
De acuerdo con la reconstrucción de la fiscalía, García, ICM y Mariano Escobar Crivelli, otro integrante de la organización que ya fue condenado, se trasladaban en un automóvil desde el cual efectuaron disparos contra una vivienda ubicada en Risso al 4100, a pocos metros del lugar donde había fallecido Orduña. Los investigadores sostuvieron que los atacantes sabían que había personas dentro del domicilio.
Luego continuaron por calle Risso hasta avenida Peñaloza y, al llegar a la esquina de Alberti, advirtieron que un móvil policial los seguía con las sirenas y las balizas encendidas.
En lugar de detenerse, siguieron la marcha, cruzaron Blas Parera y, en la zona de las vías del ferrocarril, dispararon contra el vehículo policial.
La persecución continuó hasta las inmediaciones de Servando Bayo y Alberti, donde el automóvil en el que viajaban colisionó con el móvil de la fuerza de seguridad y terminó en una cuneta. Después del choque, los ocupantes escaparon a pie en distintas direcciones, según detalló la fiscal.
Detenciones y armas secuestradas
Meses después, García fue localizado y detenido junto con Elías Julián Zapata, otro integrante de la organización que también fue condenado. Ambos fueron encontrados durante un allanamiento en una vivienda de Risso al 5700, donde residían.
En el procedimiento, los agentes secuestraron una carabina calibre .22 y cuatro cartuchos del mismo calibre. El juez ordenó la destrucción de esos elementos.
Los delitos reconocidos
García reconoció su responsabilidad penal como miembro de una asociación ilícita y coautor de abuso de arma, atentado contra la autoridad agravado por haber sido cometido con armas de fuego y en reunión de tres personas, y tenencia de arma de fuego de uso civil.
Por estos hechos, recibió una pena de cinco años de prisión. Mientras tanto, la investigación continúa respecto de otras personas presuntamente vinculadas con la organización criminal.