Durante una conferencia de prensa realizada este lunes 19 de octubre, el vocero presidencial Adrián Ravier fue consultado por la caída del 1,4% en las ventas minoristas durante el Día de la Madre, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El dato volvió a poner sobre la mesa la preocupación por el poder adquisitivo, el empleo y la capacidad de consumo de las familias argentinas.
Sin embargo, desde la Casa Rosada relativizaron el impacto de estos indicadores y sostuvieron que deben analizarse dentro de una evolución más amplia de la actividad económica.
El Gobierno reconoció que la recuperación no llega a todos los sectores
Ravier aseguró que la gestión de Javier Milei recibió una economía estancada y que, durante los últimos tres años, logró recuperar el crecimiento.
Según las cifras mencionadas por el funcionario, la actividad económica creció más de cuatro puntos tanto en 2024 como en 2025, mientras que para 2026 se proyecta una expansión superior al 2%.
No obstante, reconoció que la recuperación económica no se distribuye de manera uniforme entre los distintos sectores productivos y comerciales.
El vocero explicó que algunos rubros pueden presentar resultados negativos incluso cuando los indicadores generales muestran crecimiento.
En ese sentido, sostuvo que julio fue un mes desfavorable para la actividad, pero afirmó que los datos preliminares de agosto reflejan una mejora. También expresó su expectativa de que esa tendencia se consolide durante los últimos meses del año.
La caída del consumo vuelve a generar preocupación
El retroceso de las ventas por el Día de la Madre, una de las fechas comerciales más importantes del año, constituye una nueva señal de alerta para el sector minorista.
De acuerdo con CAME, las ventas registraron una disminución del 1,4%, en un contexto en el que el comportamiento de los consumidores está condicionado por la evolución de los ingresos y los precios.
Frente a este escenario, el Gobierno sostuvo que los indicadores negativos no deben interpretarse de manera aislada.
Ravier afirmó que la administración nacional no desconoce los datos desfavorables, pero considera que el balance general de la economía continúa siendo positivo.
La discusión pone de manifiesto una diferencia central entre las cifras de crecimiento económico que destaca el Gobierno y la situación que atraviesan numerosos comercios y consumidores, donde la recuperación todavía no se refleja con la misma intensidad.
Qué dijo el Gobierno sobre la suba del riesgo país
Otro de los temas abordados durante la conferencia fue el aumento del riesgo país, indicador elaborado por JP Morgan que mide la percepción de riesgo de los inversores sobre la deuda argentina.
Ante las consultas por su reciente incremento, Ravier recordó que al inicio de la gestión de Milei el índice superaba los 2.500 puntos básicos y que actualmente se encuentra considerablemente por debajo de ese nivel.
Aunque admitió que el indicador había descendido hasta valores cercanos a los 400 puntos antes de volver a subir, atribuyó el movimiento reciente a un escenario internacional de mayor incertidumbre.
Desde el Ejecutivo insistieron en que las condiciones económicas y financieras actuales son más favorables que las registradas a fines de 2023.
Sin cambios en el rumbo económico de Milei
Pese a las dificultades que atraviesan algunos sectores y los reclamos vinculados con la recuperación del consumo, el Gobierno descartó implementar medidas de estímulo económico basadas en una expansión del gasto público.
Ravier fue contundente al asegurar que no habrá un “plan platita” mientras Javier Milei continúe en la Presidencia.
El funcionario defendió la continuidad del programa económico y sostuvo que la reducción de la inflación constituye uno de los principales objetivos de la gestión, junto con la disminución de la pobreza y la recuperación de la actividad.
Además, manifestó que las proyecciones de distintos organismos y analistas anticipan un crecimiento superior al 3% para 2027.
De esta manera, la Casa Rosada ratificó su estrategia económica en un contexto en el que la evolución del consumo, los ingresos y el empleo continúa siendo uno de los principales desafíos para el Gobierno, especialmente de cara al próximo año electoral.