En Vivo

investigación Mendoza

Mendoza: encontraron los restos de un bebé desaparecido hace 40 años y su madre lo reconoció por una medallita

El niño había nacido en 1986 en el hospital Lagomaggiore, pero su madre nunca recibió el cuerpo y durante décadas denunció que se lo habían sustraído. Los restos fueron hallados en una cripta del cementerio de la capital mendocina, en el marco de una investigación de la Justicia Federal por desaparición forzada de personas durante la democracia.

06 de noviembre de 2026


Un hallazgo en un cementerio de la ciudad de Mendoza permitió avanzar en una investigación que lleva cuatro décadas: la Justicia Federal encontró los restos de un bebé que había desaparecido poco después de nacer en el hospital Lagomaggiore, en septiembre de 1986. Su madre, que durante años reclamó saber qué había ocurrido con su hijo, reconoció al pequeño por una medallita encontrada junto a los restos óseos.

El procedimiento se realizó por orden del Juzgado Federal N° 3 de Mendoza, a cargo del juez Marcelo Garnica, en una causa impulsada por el fiscal Fernando Alcaraz, titular del Área de Transición de la Fiscalía Federal de esa provincia.

Según trascendió, los investigadores habían realizado distintos procedimientos de búsqueda en el cementerio sin obtener resultados. Finalmente, al revisar las criptas 15 y 16, lograron localizar los restos del niño.

El hallazgo se produjo cuando habían transcurrido 40 años y dos meses desde el nacimiento del bebé. La mujer, identificada como F. S., había denunciado que dio a luz a un varón, llegó a verlo en la sala de partos, pero después nunca más tuvo contacto con él.

Una desaparición denunciada durante décadas

De acuerdo con el relato de la madre, después del parto le informaron que el bebé había muerto, pero nunca le permitieron despedirse ni le entregaron el cuerpo. La explicación que recibió fue que los restos quedarían en el hospital para realizar estudios.

Durante años, la mujer llevó el caso ante la Justicia provincial, aunque la investigación terminó archivada. Posteriormente, con el asesoramiento de sus abogados Enoc Ortiz, Carlos Varela Álvarez y Milagro Baztan, consiguió reactivar la denuncia y trasladarla al fuero federal.

Como parte de las pruebas, aportó documentación que presentaría inconsistencias en los registros oficiales. Entre ellas, los certificados de nacimiento y defunción del niño, que contienen el mismo número de DNI, pero consignan horarios incompatibles. Incluso, según la documentación presentada por sus representantes legales, el bebé figura como fallecido antes de su nacimiento.

La mujer también aportó una muestra genética al Banco de Huellas Genéticas de Mendoza para avanzar en la investigación.

Qué investiga la Justicia Federal

La causa fue aceptada por la Justicia Federal en agosto de 2025 y busca esclarecer las circunstancias de la desaparición del recién nacido. El dictamen inicial del fiscal Alcaraz consideró que los hechos denunciados podrían encuadrarse en los delitos de sustracción y ocultamiento de un menor, alteración del estado civil y falsedad ideológica de documento público.

Los abogados de la mujer señalaron que el expediente podría avanzar mediante un Juicio por la Verdad, una herramienta judicial que permite reconstruir hechos y garantizar el derecho de las víctimas a conocer lo sucedido, incluso cuando existan obstáculos para alcanzar una condena penal.

Además, la investigación no se limita a este caso: también contempla denuncias sobre la desaparición de otros niños en el hospital Lagomaggiore durante las décadas de 1980 y 1990.

Cómo continuará la investigación

Tras el hallazgo de los restos, será el juez Marcelo Garnica quien determine los próximos pasos del expediente. Entre las medidas previstas se encuentra la convocatoria a declarar de la madre y de otras personas que habían denunciado situaciones similares ante la Justicia provincial.

Uno de los principales objetivos será reconstruir lo ocurrido dentro del hospital durante aquellos años e identificar las posibles responsabilidades de autoridades, profesionales médicos y otros trabajadores que se desempeñaban en la institución.

El descubrimiento representa un avance significativo para una familia que durante 40 años buscó respuestas sobre la desaparición del bebé. Ahora, la investigación federal deberá establecer las circunstancias de su muerte, cómo llegaron sus restos al cementerio y qué ocurrió después de su nacimiento.