
El Intendente de Coronda denunció discriminación y distintas actitudes ante dos problemáticas similares a la hora de recibir asistencia del gobierno provincial, al comparar lo ocurrido en la Municipalidad que dirige y la de Casilda, que recibió recientemente 12 millones de pesos de ayuda extraordinaria.
Ricardo Ramírez -FPCS-UCR- indicó que “para que estemos al día con ellos, nos faltan 4 millones por diciembre y 21 millones por enero” y en el gobierno “a Casilda le dieron 12 millones, a nosotros nos dijeron que nos darían una cifra similar pero cuando fuimos, diez minutos antes de supuestamente recibir la plata, nos pidieron más requisitos que ni el funcionario que nos atendió sabía que existían” y agregó que “nos pidieron más documentación todavía con información de 2017 y 2018 a la que no tenemos acceso inmediato porque la municipalidad está parada y sin empleados”.
Siempre insistiendo con la culpabilidad de la gestión anterior, “Bachi” dijo que esto “puede complicarse más, pero no tenemos otra salida que los recursos que nos puedan llegar, la deuda que nos dejaron supera los 45 millones”.
A propósito de eso, Marcelo Calvet denunció desde la campaña PASO de abril de 2019 que el entonces gobierno de Miguel Lifschitz había comenzado a retacear ayudas a la Municipalidad de Coronda, que era peronista en ese entonces. Por lo cual, ambos intendentes habrían sufrido lo mismo, la famosa discriminación política por no pertenecer al color político del gobierno provincial de turno.


