Desde marzo que los gimnasios de la ciudad tuvieron que cerrar sus puertas luego de las disposiciones promulgadas por el gobierno nacional. Para paliar la situación económica que atraviesan las instituciones, desde el gimnasio San Ignacio Loyola armaron kits de entrenamientos y rutinas personalizadas.
El objetivo es seguir manteniendo los puestos de trabajos e incentivar la actividad física dentro de casa. En diálogo con Veo Noticias, Eduardo Holmann, dueño del Gimnasio San Ignacio Loyola, expresó: “A partir que se desencadena esta situación desde el 13 de marzo, tomé la decisión de cerrar la institución. La cosa se ha puesto complicada porque no tenemos ingresos”.
“Hemos tenido la colaboración de muchos padres que han colaborado y seguirán colaborando, y otra gente que no puede pagar el mes completo pero que puede ayudar con algo. La idea no es dejar afuera a los profes de este problema, por eso la idea es darle un porcentaje de lo que ingrese y día a día vamos poniendo ideas para seguir trabajando”, agregó.
Holmann precisó que “ahora en el mes de mayo la idea mía fue armar un kit de gimnasio adaptada a los chicos y chicas para que se puedan alquilar e ingrese algo económico. A su vez los profesores les van a preparar esas clases para poder ejercitarse en casa”.
Además indicó que “se nos está haciendo bastante complicado esta situación porque no tenemos parámetros de cuándo volvemos. Estamos tratando de incentivar a los chicos y ayudarlos, sin dejar de lado que hoy los padres están muy atareados en las actividades escolares y la importancia que es la salud”. Y concluyó: “Esto está abocado a la familia del Gimnasio Loyola, no son baratos los elementos pero estamos dando todos los recaudos necesarios. Se armó un kit de trabajo chico que se pueda trasladar y con el objetivo de seguir en contacto”.


