La reciente inauguración de las obras de remodelación de avenida J. J. Paso volvió a quedar bajo la lupa luego de que vecinos y comerciantes detectaran un nuevo hundimiento del pavimento en la intersección con calle Zavalla. La situación generó preocupación entre quienes transitan habitualmente por el lugar y entre los frentistas, que temen que el deterioro se agrave con el paso de los vehículos.
El sector permaneció durante varios meses con restricciones y cortes de tránsito debido a las obras de renovación de la avenida, que fueron habilitadas oficialmente el fin de semana pasado. Sin embargo, pocos días después de su inauguración comenzaron a observarse signos de que la calzada volvía a ceder.
Gerardo, comerciante de la zona, expresó su inquietud por el estado de la obra y pidió una rápida intervención para evitar inconvenientes mayores.
“Estamos preocupados porque es una obra que hace muy poco que se inauguró. Estuvo mucho tiempo parada toda la avenida. El miedo es que con el tránsito se hunda más. Ojalá que lo puedan arreglar cuanto antes para evitar mayores riesgos”, señaló.
Además de la preocupación por el estado del pavimento, el comerciante recordó las dificultades que atravesaron los negocios del sector durante el tiempo que demandaron los trabajos de remodelación.
Según relató, la obra comenzó a mediados del año pasado y se extendió durante varios meses, afectando el movimiento habitual de la avenida debido a los cortes de tránsito y la reducción de la circulación vehicular y del transporte público.
“A duras penas pudimos sostenernos. La verdad es que fue muy duro. Fue una obra que empezó a mediados del año pasado y terminó ahora. Fueron meses difíciles porque el tránsito estaba cortado y nosotros trabajamos mucho con la gente que pasa por la avenida. Al no haber circulación de autos ni colectivos, la actividad cayó mucho”, explicó.
Gerardo aseguró que varios comerciantes no lograron sobrellevar el impacto económico y debieron cerrar sus puertas antes de la finalización de los trabajos.
“Varios comercios tuvieron que cerrar porque no pudieron afrontar los gastos. Nosotros nos mantuvimos a duras penas; todos estuvimos trabajando para poder solventar los costos y seguir adelante”, agregó.
El nuevo hundimiento reavivó la preocupación de los vecinos, quienes esperan que las autoridades realicen una evaluación técnica del sector y ejecuten las reparaciones necesarias antes de que el deterioro avance. Mientras tanto, solicitan a los conductores extremar las precauciones al circular por la intersección de J. J. Paso y Zavalla, una de las arterias con mayor circulación de la ciudad.

