El incremento del caudal está relacionado con las lluvias registradas en el sur de Brasil y Paraguay, el repunte del río Iguazú y la apertura de compuertas de las represas de Itaipú y Yacyretá.
En los departamentos General Obligado, San Javier y Garay, la preocupación se concentra en aprovechar los próximos días para trasladar la mayor cantidad posible de animales, antes de que las condiciones dificulten el acceso a los campos y obliguen a utilizar exclusivamente embarcaciones.
El río Paraná sigue creciendo y preocupa la llegada del pico
En Reconquista, la altura del río pasó de 3,80 a 4,35 metros en pocos días, acercándose al nivel de evacuación establecido en 5,10 metros.
El vicepresidente de la Sociedad Rural de Reconquista, Augusto Gastaldo, explicó que el panorama cambió considerablemente a partir de la evolución de los niveles de agua en la cuenca superior.
En Puerto Iguazú, el río superó los 32 metros, por encima del nivel de evacuación de 28 metros, un dato que encendió las alertas entre los productores del norte santafesino.
En Romang, la situación también genera preocupación. El presidente de la Sociedad Rural local, Walter Beckley, señaló que las mediciones aguas arriba indican que será necesario retirar la hacienda de las islas.
“Hay poco margen y el pico, que se espera dentro de una semana, todavía no llegó, por eso se están apurando los trámites para que salgan todos los que puedan”, explicó.
El dirigente advirtió que una de las mayores dificultades aparece cuando el agua avanza rápidamente y aumenta la demanda de barcazas y personal especializado para realizar los traslados.
A esto se suman las lluvias recientes, que dejaron acumulados de entre 40 y 50 milímetros y complicaron el ingreso de camiones y maquinaria a algunos establecimientos rurales.
San Javier y Romang intensifican el traslado de animales
En San Javier, el presidente de la Sociedad Rural, Robert Fernández, confirmó que los productores comenzaron a retirar la hacienda ante las previsiones de un nuevo incremento del nivel del Paraná durante los próximos 10 a 15 días.
Este miércoles 14 de octubre, el río registraba una altura de 4,86 metros, mientras que el nivel de evacuación se ubica en 6,50 metros.
Según las estimaciones del sector, durante la jornada podrían trasladarse unas 1.000 cabezas hacia tierra firme. Hasta el momento, la evacuación alcanzaba entre el 10% y el 15% de la hacienda que se encuentra en la zona.
En una primera etapa, los productores utilizan arreos para movilizar los animales hacia terrenos altos. Sin embargo, a medida que avance el agua, será necesario recurrir a barcazas, algunas de las cuales se encuentran en reparación.
En Romang, el río alcanzó los 6,60 metros y continuaba en ascenso. De acuerdo con los registros recopilados por el ingeniero del INTA Reconquista Mario Basán Nickisch, el pico de crecida llega habitualmente a esa localidad unos dos días después que a Reconquista y posteriormente avanza hacia San Javier.
La preocupación se concentra en completar los traslados antes de que los caminos rurales y los accesos a los embarcaderos queden comprometidos.
Advierten por el cruce de ganado sobre la Ruta Provincial 1
La evacuación también genera dificultades para la circulación vehicular, especialmente sobre la Ruta Provincial 1, donde se prevé un incremento del movimiento de tropas de ganado.
Desde la Sociedad Rural de Romang solicitaron la intervención de la Policía de Seguridad Vial para advertir a los conductores sobre los cruces de animales y la posible presencia de hacienda en las banquinas.
Según explicó Beckley, aunque por el momento no se observa ganado pastoreando a la vera de la ruta en esa localidad, la situación podría cambiar durante los próximos días.
En San Javier, en tanto, ya se registra presencia de animales en sectores cercanos a la calzada.
Por este motivo, se recomienda circular con precaución, reducir la velocidad y prestar especial atención a los movimientos de hacienda.
La emergencia también obligó a suspender una jornada técnica que la Sociedad Rural de Romang tenía prevista para el viernes 16 de octubre, con el objetivo de concentrar los esfuerzos en el traslado de los animales.
Buscan campos disponibles para alojar la hacienda
Uno de los principales desafíos para los productores es encontrar establecimientos en tierra firme que puedan recibir a los animales evacuados.
El director de Ganadería de Santa Fe, Facundo Méndez, explicó que los operativos en Romang y Helvecia avanzan de manera organizada y que, por el momento, existe disponibilidad de barcazas.
Sin embargo, reconoció que las precipitaciones dificultaron el acceso a algunos embarcaderos.
La provincia dispone del Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte para la Emergencia Agropecuaria (Ropeca), una herramienta que busca facilitar el contacto entre productores que necesitan trasladar hacienda y quienes cuentan con recursos disponibles.
Según la información oficial, el registro ya suma más de 20 inscriptos.
En cuanto al alquiler de campos para alojar a los animales, desde el área provincial aclararon que los acuerdos económicos se realizan entre particulares.
Senasa estima que había 700.000 animales en zonas anegables
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que, al inicio del proceso de crecida, a principios de septiembre, se estimaba la presencia de aproximadamente 700.000 cabezas de ganado en islas y zonas potencialmente inundables de Santa Fe.
El relevamiento comprendió los departamentos General Obligado, San Javier, Garay y La Capital, sin incluir las islas pertenecientes a Entre Ríos.
Ante este escenario, el organismo recomendó anticipar los movimientos de hacienda y garantizar que los animales sean trasladados hacia establecimientos seguros.
Además, recordó que los traslados deben realizarse con el correspondiente Documento de Tránsito electrónico (DTe), necesario para mantener la trazabilidad sanitaria del ganado.
En situaciones de urgencia, los productores deben priorizar el traslado y comunicar el movimiento a la oficina local del organismo. Desde Senasa aclararon que no existe un DTe transitorio para estas circunstancias.
También se debe verificar que los establecimientos receptores cuenten con inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) y cumplir con los controles sanitarios correspondientes, especialmente para detectar la presencia de garrapatas.
Preocupación por el impacto económico de la crecida
Más allá de las dificultades logísticas, los productores advierten que el traslado de la hacienda representa un costo adicional importante para la actividad ganadera.
La contratación de transporte, la disponibilidad de embarcaciones, el alquiler de campos y la alimentación de los animales en tierra firme son algunos de los factores que deberán afrontar durante las próximas semanas.
Además, la necesidad de retirar rápidamente el ganado podría obligar a algunos establecimientos a adelantar ventas o modificar sus esquemas productivos.
Por ahora, los operativos continúan y la prioridad es poner a salvo la mayor cantidad posible de animales antes de que llegue el pico de crecida.
La evolución del Paraná durante los próximos días será determinante para establecer la magnitud de las complicaciones y el impacto que tendrá este nuevo episodio sobre la ganadería de las islas santafesinas.