La abogada argentina Agostina Páez regresó al país este miércoles por la noche, luego de permanecer más de dos meses en Brasil en el marco de una causa judicial por injuria racial iniciada en Río de Janeiro. La joven arribó al Aeroparque Jorge Newbery y se reencontró con su familia tras un proceso que definió como una “pesadilla”.
El retorno fue posible luego de que la Justicia brasileña le otorgara un habeas corpus que le permitió salir del país, previo pago de una fianza de 20.000 dólares. A partir de ahora, Páez aguardará la resolución final del caso desde la Argentina, mientras avanza la cooperación judicial entre ambos países.
En sus primeras declaraciones, la abogada expresó alivio por haber regresado y reconoció el impacto personal del proceso. “Tenía terror de ir a la cárcel”, afirmó, al tiempo que describió los meses vividos en Brasil como un período de fuerte angustia e incertidumbre.
La causa se originó a mediados de enero, cuando fue denunciada por realizar gestos racistas hacia trabajadores de un bar en el barrio de Ipanema. La figura penal contempla penas de entre dos y cinco años de prisión, aunque en la última audiencia la acusación solicitó una condena mínima de dos años.
Durante el proceso, la defensa —encabezada por la abogada brasileña Carla Junqueira— impulsó un acuerdo que permitiría cumplir una eventual condena mediante medidas alternativas, como tareas comunitarias o el pago de una multa. Tanto la fiscalía como la querella avalaron esa posibilidad, que ahora deberá ser definida por la jueza interviniente.
Páez también manifestó arrepentimiento por lo ocurrido y señaló que pidió disculpas a las personas involucradas. En paralelo, relató que durante su estadía en Brasil evitaba salir por temor a agresiones, en un contexto atravesado por la exposición pública del caso.
Se espera que la resolución judicial se conozca en las próximas semanas. Mientras tanto, la abogada planea trasladarse a su provincia, Santiago del Estero, donde permanecerá a la espera del fallo.
