Aguas Santafesinas (ASSA) avanza en la implementación de un programa de gestión integral del sistema cloacal de la ciudad de Santa Fe, con especial foco en el sector gastronómico, uno de los principales generadores de inconvenientes en la red sanitaria urbana. La propuesta se desarrolla bajo los lineamientos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) definidos por Naciones Unidas y busca fortalecer la sustentabilidad del servicio a largo plazo.
Desde la empresa explicaron que el plan no solo apunta a resolver obstrucciones o desbordes una vez ocurridos, sino a actuar sobre las causas que los originan, profundizando acciones preventivas y de control que ya se vienen desarrollando. En ese marco, se promueve el trabajo conjunto con comercios, el municipio y otros actores institucionales.
Actualmente, la ciudad de Santa Fe cuenta con más de 683 kilómetros de redes cloacales, unas 70 mil conexiones domiciliarias y más de 6.100 bocas de registro, lo que convierte al sistema en una infraestructura compleja y sensible a prácticas inadecuadas en la descarga de efluentes.

Uno de los ejes centrales del programa es la gestión de los efluentes generados por establecimientos gastronómicos, que presentan una alta carga de grasas, aceites y sólidos. Según datos de ASSA, existen alrededor de 500 locales gastronómicos en la ciudad, que representan apenas el 0,7% de los usuarios del sistema, pero pueden generar hasta el 60% de los problemas operativos cuando no cumplen con la normativa vigente.
En ese sentido, la empresa elaboró un “mapa de calor” georreferenciado para identificar los puntos con mayor recurrencia de inconvenientes y priorizar allí las tareas de inspección. Personal acreditado de ASSA visitará los comercios para verificar la existencia y correcto funcionamiento de instalaciones internas obligatorias, como graseras, rejas, sedimentadores y trampas de sólidos, además de la adecuada separación y gestión del aceite vegetal usado.
Cada inspección quedará registrada en una ficha técnica que será entregada al comercio. Una vez cumplidas las exigencias, ASSA otorgará el “permiso de vuelco”, una certificación necesaria para continuar utilizando el servicio cloacal y para tramitar habilitaciones ante otros organismos, como el municipio o la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAl).
En los casos donde se detecten incumplimientos, los establecimientos contarán con un plazo para adecuar sus instalaciones. De no hacerlo, la normativa vigente habilita a la empresa a interrumpir el volcamiento de efluentes a la red cloacal.
Desde ASSA remarcaron que el programa se desarrolla en articulación con el municipio, colegios profesionales, cámaras empresariales y del sector inmobiliario, y se encuadra en la Ley Provincial 11.220 del servicio sanitario, junto a normas complementarias.

