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Alerta en Brasil: suben los casos de gastroenteritis y advierten por playas no aptas

El Instituto Ambiental de Santa Catarina reportó un incremento de pacientes por consumo de agua no potable. Qué balnearios están afectados por la bacteria Escherichia coli.

15 de enero de 2026


La temporada de verano en el sur de Brasil encendió una luz de alarma para los turistas argentinos. En las últimas horas, las autoridades sanitarias reportaron un incremento de pacientes atendidos en hospitales por cuadros de gastroenteritis, vinculados principalmente al consumo de agua no potable y al estado del mar en el Estado de Santa Catarina.

En paralelo, el Instituto Ambiental del Estado de Santa Catarina (IMA) publicó su informe habitual de balneabilidad, arrojando datos preocupantes para quienes veranean en la región. De los 260 puntos monitoreados a lo largo de la costa, solo 169 son considerados aptos para el baño, lo que reduce las opciones seguras para los veraneantes.

Las zonas más afectadas por la contaminación

El mapa interactivo del IMA, que se actualiza diariamente, destaca que la presencia de la bacteria Escherichia coli es alta en varios de los destinos más elegidos por los santafesinos. Las playas de Balneario Camboriú, Bombas, Bombinhas y varios sectores de Florianópolis figuran entre las zonas críticas.

En el caso específico de la isla de Florianópolis, el organismo analizó 88 sectores de playa y determinó que solo 58 pueden ser concurridos sin riesgos para la salud. Por este motivo, las autoridades locales solicitan a los turistas extremar los cuidados y verificar la señalización antes de ingresar al mar.

Cuándo evitar el mar

El reporte oficial hace hincapié en la influencia del clima sobre la calidad del agua. “No se recomienda nadar en el mar durante las primeras 24 o 48 horas después de lluvias intensas, ni en zonas cercanas a las salidas de canales o desagües pluviales”, indica el documento del IMA.

La explicación técnica señala que, durante las tormentas, el agua que fluye por las calles arrastra residuos, sedimentos y contaminantes urbanos que terminan desembocando en la costa, elevando drásticamente la carga bacteriana.

Bañarse en estas condiciones aumenta la exposición a microorganismos que pueden provocar no solo infecciones gastrointestinales, sino también irritaciones cutáneas y conjuntivitis.