La oficialización de la quita del fondo destinado a subsidiar los pasajes de colectivos para personas con discapacidad y niños en tratamiento oncológico encendió las alarmas en todo el país. Sin embargo, en el ámbito local, la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) llevó claridad sobre cómo impactará esta resolución en la provincia.
Rodolfo Wagner, vocero de ATAP, confirmó en una entrevista que los usuarios del transporte interurbano de Santa Fe no perderán el beneficio, ya que la medida del Ejecutivo Nacional afecta a un sector diferente del sistema.
El alcance de la medida y a quiénes afecta la quita del subsidio
Wagner explicó de forma tajante que la resolución del Gobierno Nacional se aplica exclusivamente a las empresas de líneas nacionales, es decir, a los colectivos de larga distancia que viajan de una provincia a otra.
“Esto no afecta al usuario de las líneas interurbanas de la provincia de Santa Fe”, remarcó el referente de ATAP.
Para los viajes de larga distancia, Wagner aclaró que, en principio, el mecanismo para los pasajeros debería seguir operando a través de la web oficial, pero con una diferencia clave: el costo del boleto ahora pasará a ser absorbido por las propias empresas y ya no por el Estado.
Un conflicto económico que terminó en la Justicia
La eliminación de este fondo no es un hecho aislado, sino el corolario de una millonaria deuda histórica que el Estado Nacional mantiene con las empresas de larga distancia. Según detalló el representante de ATAP, el subsidio dejó de abonarse durante el último trimestre de la gestión de Alberto Fernández y la administración de Javier Milei nunca lo pagó.
Ante este escenario de desfinanciamiento que ya lleva dos años, las cámaras de transporte de larga distancia judicializaron el reclamo. La respuesta de la Nación ante la demanda legal fue, finalmente, la firma de esta resolución que da de baja el fondo definitivo.
La encrucijada santafesina con cupos ilimitados y un sistema insostenible
A diferencia del sistema nacional —que limita el beneficio a un cupo de cuatro butacas por colectivo—, la provincia de Santa Fe cuenta con un marco normativo donde el acceso a los pasajes gratuitos es indiscriminado y sin topes por unidad.
Si bien esto garantiza el derecho de los usuarios a nivel local, las empresas interurbanas advierten que la situación financiera se ha vuelto crítica:
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Refuerzos obligatorios: Hay servicios que registran entre 10, 20 y hasta 30 pases por discapacidad en un solo viaje, lo que obliga a las empresas a poner coches extra para cumplir con la demanda general.
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La regla del 60/40: Wagner reveló una estadística preocupante para el sector: hoy, de cada 10 pasajeros que suben a un micro interurbano en Santa Fe, 6 viajan gratis por distintas franquicias.
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Impacto en la tarifa: Al quedar solo 4 pasajeros pagantes de cada 10, el boleto se encarece de forma desproporcionada para sostener el servicio, provocando que los usuarios habituales migren hacia transportes alternativos.
El reclamo a la Legislatura y el pedido de equidad con Rosario
Frente a una crisis que califican como “histórica”, los representantes del transporte mantuvieron una reunión clave con la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados provincial. Allí plantearon la urgencia de acotar y ordenar el uso de los pases por discapacidad, pero sumaron un fuerte reclamo por el Boleto Educativo Gratuito (BEG).
Desde ATAP denuncian una fuerte desigualdad en el reparto de fondos provinciales: mientras que a la ciudad de Rosario se le reembolsa el 100% del valor del BEG, al resto de las empresas interurbanas del interior provincial solo se les reconoce el 50%.
“No queremos ser discriminados ni que haya empresas o pasajeros de segunda. Si la provincia dispone de dinero para pagarle el 100% a Rosario, exigimos que haga lo mismo con nosotros para equilibrar la economía del sector”, concluyó Wagner.

