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Alerta por el estado del Convento Santo Domingo

Dalmiro Saux, referente de la Asociación Amigos del Convento, advirtió sobre el deterioro exterior del monumento histórico nacional. Piden gestiones para preservar el edificio que cobijó a Manuel Belgrano.

13 de marzo de 2026


El Convento de Santo Domingo y su iglesia, piezas fundamentales del casco histórico de Santa Fe, atraviesan una situación crítica en lo que respecta a su mantenimiento edilicio. Dalmiro Saux, integrante de la Asociación Amigos del Convento, detalló la urgencia de intervenir en la estructura para evitar daños irreversibles en este patrimonio que data de 1670.

Deterioro exterior y falta de presupuesto

A pesar de que el interior del templo se encuentra en condiciones aceptables para el culto, la fachada y las áreas externas muestran signos evidentes de falta de mantenimiento. Según explicó Saux, el edificio requiere una inversión económica que excede las capacidades de la comunidad local.

“Es un edificio que tiene sus años y tiene bastante mal mantenimiento. De afuera se puede ver que necesita trabajo y mucho dinero”, afirmó el referente, subrayando que su condición de Monumento Histórico Nacional, Provincial y Municipal debería garantizar una mayor atención por parte de las autoridades.

El riesgo estructural a largo plazo

Consultado sobre la estabilidad del complejo, Saux aclaró que, si bien en lo inmediato no hay riesgo de derrumbe, la falta de obras necesarias podría conducir a un escenario peligroso en el futuro. La preocupación radica en la degradación progresiva de los materiales originales ante las inclemencias climáticas y el paso del tiempo.

El entorno del convento también ha sido motivo de gestiones, con mejoras recientes en veredas e iluminación que buscan revalorizar la zona, aunque la intervención profunda en los muros y techos sigue siendo la prioridad pendiente.

Un patrimonio vivo en Santa Fe

Más allá de lo arquitectónico, desde la Asociación insisten en que el convento es un “patrimonio vivo” que resguarda hitos de la historia argentina, como la estadía de Manuel Belgrano durante su expedición al Paraguay en 1810.

La comunidad laica dominica mantiene una lucha constante no solo por la restauración del edificio, sino también para evitar el cierre de la casa, defendiendo la permanencia de la orden en la ciudad tras más de 400 años de presencia ininterrumpida.