Ante el avance del nivel del río Paraná y los pronósticos vinculados al fenómeno del Niño, la Municipalidad de Santa Fe comenzó con los trabajos de acondicionamiento de un centro de evacuados en el ingreso a Alto Verde, sobre calle Aníbal Bustamante.
En el predio se registra un intenso despliegue de maquinaria pesada, operarios municipales y cuadrillas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), que se encuentran instalando columnas y tendido eléctrico para abastecer el módulo de contingencia.
En diálogo con VEO Noticias, el referente social Claudio Monzón confirmó que el espacio estará destinado en una primera etapa a asistir a las familias de zonas vulnerables fuera del anillo defensivo.
“Eso es lo que tenemos informado desde un principio: que lo que se iba a armar acá era para los vecinos de La Vuelta del Paraguayo, que son los primeros en quedar bajo el agua sobre el riacho Santa Fe y el río Colastiné”, explicó Monzón.
El pedido de un censo oficial y el mantenimiento de los reservorios
A pesar de los trabajos en marcha, desde la red de instituciones de Alto Verde manifestaron incertidumbre respecto a la logística integral de la emergencia y solicitaron una reunión urgente con las autoridades locales para coordinar acciones.
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Falta de datos precisos: Los referentes barriales reclaman un censo oficial para conocer exactamente cuántas familias se verán afectadas en sectores críticos como La Vuelta del Paraguayo, El Charaquiti y el Paraje La Boca.
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Limpieza de canales: Alertan que en el interior del distrito —protegido por el anillo de contención— aún no se iniciaron los trabajos de desmalezado y limpieza en zanjones madre y reservorios clave para el drenaje del agua de lluvia.
“Queremos que el municipio se siente con la red de instituciones para llevar información concreta y no perder el paso de lo que se viene. La gente está abriendo los ojos y empezó a alarmarse”, enfatizó el dirigente.
Alerta por el estado de las defensas de tierra
La inquietud de los habitantes costeros se incrementa al monitorear las intensas precipitaciones en el norte del país y las erogaciones de los complejos hidroeléctricos de Yacyretá e Itaipú, cuya masa de agua impactará progresivamente en el tramo medio del río Paraná.
En ese sentido, Monzón remarcó la vulnerabilidad geográfica del distrito costero: “Estamos en un lugar frágil, en el medio del riacho Santa Fe, el Colastiné y el Paraná. La defensa no es un pedraplén, es un anillo de tierra que no se ha mejorado durante mucho tiempo y los vecinos están muy preocupados”, concluyó.