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Alertan que el teletrabajo daña la salud mental y la motivación

Un análisis psicológico revela los efectos ocultos del home office. El aislamiento y la falta de límites generan ansiedad y caída del rendimiento en muchos empleados.

20 de enero de 2026


El teletrabajo se consolidó en la última década como una de las transformaciones laborales más importantes, prometiendo flexibilidad y autonomía. Sin embargo, un número creciente de trabajadores comenzó a experimentar efectos negativos que impactan directamente en su salud mental y su desempeño profesional.

Un análisis realizado por el psicólogo Mark Travers para la revista Forbes advierte que esta modalidad no resulta beneficiosa para todos los perfiles. Según las investigaciones, trasladar la oficina al hogar puede detonar problemas de aislamiento, agotamiento emocional y serias dificultades para desconectar.

El costo del aislamiento emocional

Uno de los factores más críticos es la pérdida de la interacción social cotidiana. El trabajo presencial ofrece microinteracciones y conversaciones informales que son centrales para regular las emociones y mantener la motivación.

Un estudio publicado en la revista Healthcare asoció el teletrabajo sostenido con niveles elevados de ansiedad, depresión y menor satisfacción laboral. Esta ausencia de estímulos afecta principalmente a personas extrovertidas o que se encuentran en etapas iniciales de su carrera y necesitan orientación.

Aunque algunos logran compensar esta falta con rituales planificados, para muchos persiste una sensación de desconexión emocional que deriva en desmotivación e “invisibilidad profesional”.

Cuando el hogar se vuelve oficina

Otro problema central radica en los límites difusos entre la vida laboral y personal. Al desaparecer las señales externas que marcan el fin de la jornada, muchos empleados reportan culpa si no están produciendo y revisan correos fuera de horario.

Un análisis de 2024 del Journal of Occupational Health observó que, durante períodos intensivos de trabajo remoto, se incrementó la carga laboral y las responsabilidades domésticas, especialmente en hogares con hijos o espacios reducidos. Esto contribuye directamente al desgaste emocional.

Impacto en la creatividad

Si bien trabajar desde casa reduce las interrupciones, también limita los intercambios espontáneos que alimentan la creatividad colectiva. La distancia física impone obstáculos para la coordinación inmediata y el ritmo compartido de los equipos.

El informe sugiere que no se trata de una falla individual, sino de una incompatibilidad entre la modalidad y la personalidad del trabajador. Por ello, los expertos recomiendan ajustar los esquemas hacia modelos híbridos que recuperen la estructura y el estímulo social de la presencialidad.