La Justicia santafesina reimputó al policía César Muga por el delito de femicidio consumado, tras la muerte de su expareja, Estela González, ocurrida el pasado 19 de septiembre luego de más de un mes de internación. Hasta ahora, el agente estaba procesado por tentativa de femicidio, pero la fiscal Vivian Galeano solicitó la nueva calificación penal.
Una madrugada violenta en Nueva Esperanza
El hecho que desencadenó la tragedia se produjo el 1° de agosto en una vivienda ubicada en calle Europa al 8700, en barrio Nueva Esperanza. Según la investigación, Muga ingresó armado al domicilio donde estaba su pareja junto a sus hijas.
Allí apuntó a González y, pese a los ruegos de una de las hijas para que desistiera, efectuó tres disparos: dos impactaron en un brazo y una pierna, y el tercero atravesó el tórax de la mujer.
Tras el ataque, las hijas lograron sacar a la víctima de la casa y trasladarla de urgencia al hospital Iturraspe, donde permaneció internada hasta su fallecimiento.
El atrincheramiento y la detención
Luego de disparar contra su pareja, Muga se atrincheró en la vivienda junto a una de sus hijas menores. Durante varias horas mantuvo en vilo al barrio, efectuó disparos al aire e incluso abrió fuego contra efectivos policiales que intentaban negociar su rendición.
El operativo terminó cuando los agentes lograron reducirlo tras dispararle en una pierna. Desde entonces permanece detenido, asistido por la defensora pública Leticia Feraudo.
La nueva imputación
Con la muerte de González, la Fiscalía solicitó la práctica de la autopsia y pidió formalmente la reimputación. La audiencia se celebró esta mañana, con el juez Sebastián Szeifert a cargo. Luego de la audiencia, la fiscal Vivian Galeano: “se le imputó el delito de femicidio, acarreando obviamente la pena de prisión perpetua. Este es un paso formal para continuar la investigación en base a esas circunstancias”.


