La provincia de Santa Fe ha entrado en una fase de alerta máxima. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) advirtió que gran parte del territorio nacional enfrenta condiciones que definieron como “explosivas o extremadamente críticas”. La combinación de altas temperaturas, la sequía prolongada y la baja humedad ambiente ha colocado a Santa Fe, junto a otras 15 provincias, bajo alerta roja.
Ante este escenario, donde la vegetación seca facilita la propagación veloz de las llamas, el Gobierno provincial ha puesto en marcha un plan de acción intensivo para proteger la seguridad pública, la producción y el medio ambiente.
Refuerzo aéreo y terrestre
Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil de la Provincia, confirmó una medida clave decidida por el gobernador Maximiliano Pullaro: la incorporación inmediata de un avión hidrante. Esta aeronave se sumará en los próximos días al dispositivo de emergencia para brindar apoyo aéreo a los equipos en tierra.
El capital humano también es central en la estrategia. La provincia cuenta actualmente con más de 300 brigadistas forestales (200 de ellos certificados el año pasado) que trabajarán de manera articulada con Bomberos Zapadores, Voluntarios, la Agencia Provincial de Seguridad Vial y los distintos municipios y comunas.
“Veníamos trabajando pensando en estos escenarios. Trabajamos mucho en la protección de las personas y la capacitación constante”, señaló Escajadillo.
Inversión en equipamiento y cooperación regional
La lucha contra el fuego no se limita a las fronteras provinciales. Santa Fe mantiene un trabajo conjunto con Entre Ríos y Buenos Aires para monitorear la zona del Delta, además de seguir protocolos coordinados con la Agencia Federal de Emergencias.
Asimismo, gracias a un crédito de la Agencia Francesa de Desarrollo, la Provincia ha modernizado su arsenal contra el fuego. Se adquirieron:
- Equipos de ataque 500: Dispositivos con tanques de 600 litros que permiten una alta operatividad y acceso a terrenos difíciles.
- Equipamiento de protección personal (EPP).
- Mangueras y motobombas especializadas.
El rol clave de la comunidad: prevención
Las autoridades recalcan que, dadas las condiciones climáticas, un pequeño foco ígneo puede descontrolarse en minutos. Por ello, solicitan a la población extremar los cuidados:
- Prohibido el fuego: No realizar quemas de pastizales, rastrojos o basura.
- Cuidado en rutas: No arrojar colillas de cigarrillos ni envases de vidrio (efecto lupa). Evitar estacionar sobre banquinas con pasto seco, ya que el calor del motor puede iniciar un incendio.
- Limpieza: Mantener desmalezados los perímetros de viviendas y galpones, especialmente en zonas periurbanas y rurales.
Ante la presencia de humo o llamas, comunicarse de inmediato al 911 (Emergencias) o al 100 (Bomberos).

