En una clara señal de la nueva orientación geopolítica del Gobierno, la Argentina confirmó su asistencia a una cumbre de alto perfil en Washington, donde se reunirán los jefes militares de 34 países del hemisferio occidental. La cita, programada para el 11 de febrero, es impulsada por Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, y tiene como objetivo reforzar la cooperación ante amenazas transnacionales y redefinir la estrategia de seguridad en la región.
La delegación nacional estará encabezada por el vicealmirante Marcelo Dalle Nogare, quien tendrá su debut internacional tras ser designado recientemente como jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Su nombramiento, promovido por el ministro de Defensa Carlos Presti y avalado por el presidente Javier Milei, busca dotar a la conducción militar de un perfil técnico y estratégico —Dalle Nogare cuenta con un máster en Dirección Estratégica y Tecnología— acorde a los desafíos de interoperabilidad que plantea el encuentro.
Una agenda marcada por la tensión regional
La cumbre no es un evento protocolar más; se desarrolla en un contexto de actividad militar sin precedentes. Según trascendió, las deliberaciones tendrán como telón de fondo la reciente incursión militar en Venezuela, que culminó con la detención de Nicolás Maduro bajo cargos de narcoterrorismo.
Bajo este escenario, Estados Unidos busca alinear a las fuerzas de la región detrás de objetivos comunes:
- Combate al crimen organizado: Coordinación contra el narcotráfico y redes terroristas.
- Contención de actores externos: El documento oficial de la convocatoria menciona explícitamente la necesidad de contrarrestar a “actores externos” (en referencia velada a potencias como China, Rusia o Irán) que socavan la estabilidad regional.
- Seguridad de infraestructuras: Protección de rutas comerciales y cadenas de suministro críticas.
Además de los países americanos, participarán representantes de naciones europeas con intereses territoriales en la zona, como el Reino Unido, Francia y Dinamarca.
El giro de la Casa Rosada
Para la administración de Javier Milei, la participación de Dalle Nogare es una oportunidad para traducir la sintonía política con la Casa Blanca en hechos concretos dentro del ámbito de la defensa. Tras años de vínculos limitados, el Gobierno busca un reposicionamiento en los foros de seguridad internacionales, aceptando el desafío de una cooperación más estrecha y explícita con las prioridades del Pentágono.
Analistas internacionales advierten que la nueva Estrategia de Defensa Nacional de EE. UU. ha vuelto a colocar a América Latina en el centro de sus intereses, exigiendo a sus aliados un compromiso mayor frente a la competencia global. La reunión se realizará a puertas cerradas y, aunque no se espera una declaración conjunta formal, servirá para medir el grado de involucramiento que Argentina está dispuesta a asumir en esta nueva arquitectura de seguridad hemisférica.

