La crisis económica actual está transformando la fisonomía de una de las arterias más pujantes de la ciudad de Santa Fe. Georgina Giay, titular de la Asociación de Comerciantes de Av. Aristóbulo del Valle (ACAV), señaló que el bajo nivel de ventas se traduce hoy en un menor flujo de vehículos y personas, algo inusual para esta zona comercial.
“Ni siquiera en pandemia tuvimos locales vacíos como en este momento”, afirmó Giay en diálogo con la prensa, marcando la gravedad del presente que atraviesa el sector minorista santafesino.
El combo letal: Alquileres y tarifas
La principal preocupación de la entidad radica en la imposibilidad de los comerciantes para afrontar los costos fijos. Según Giay, los alquileres en la avenida se han vuelto excesivos frente a la rentabilidad actual. “No es que el comercio no lo quiera pagar, es que no puede pagarlo”, sentenció la dirigente.
A este panorama se suma el fuerte incremento en las facturas de energía eléctrica, un servicio indispensable que se ha vuelto un peso difícil de sostener. Esta combinación de factores está forzando a muchos comerciantes a “reinventarse”, cerrando sus puertas en la avenida para trasladarse a zonas con costos más bajos o, en muchos casos, operando desde sus propios hogares.
Baja de socios y persianas bajas
Históricamente, Aristóbulo del Valle fue una de las zonas con mayor tasa de ocupación de locales en la ciudad, pero esa tendencia parece haber llegado a su fin. La crisis no solo se nota en las vidrieras vacías, sino también en la estructura interna de la ACAV, que registra una constante baja de socios.
La referente comercial concluyó con una visión tajante sobre el fenómeno: la avenida ya no escapa a la realidad del resto de la ciudad, donde el cierre de negocios se ha vuelto una postal cotidiana ante la imposibilidad de sostener la estructura de gastos frente a un consumo que no reacciona.
