
Esta madrugada, minutos antes de las tres, en calle Azcuénaga al 1500, a metros de Alberdi, en el barrio Guadalupe Oeste, y tras denuncias por disparos de arma de fuego a la central de emergencias 911, arribaron cuatro efectivos en dos patrulleros del Comando Radioeléctrico.
En el lugar encontraron a un joven tendido en la calle, con una herida de arma de fuego en la cabeza. Instantes después llegaron familiares de la víctima, quienes lo subieron a la caja de una de las camionetas policiales y exigieron su traslado urgente a un hospital.
Los agentes trasladaron al herido junto a su hermana hasta el hospital Iturraspe. Allí, pese a los esfuerzos médicos, Mirko Hernán Ayala, de 21 años, falleció a las 3.30.
Mientras tanto, los policías que intentaron preservar la escena del crimen fueron agredidos con una lluvia de piedras y ladrillos. En tanto, los presuntos autores del ataque, conocidos como “Junior” y “Masita”, son intensamente buscados por la Policía.
Agresiones a policías
Los efectivos del Comando Radioeléctrico que permanecieron resguardando el lugar del ataque —un pasillo que conecta con calle Azcuénaga— fueron hostigados con piedrazos y ladrillazos por parte de vecinos y familiares del joven asesinado.
Ante la violencia, debieron retirarse del lugar. Regresaron en la mañana de este domingo, ya con la presencia de pesquisas de Homicidios y agentes del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).
Investigación
Durante la mañana, los investigadores de Homicidios de la PDI entrevistaron a vecinos de la zona, lo que permitió identificar a los presuntos responsables, conocidos por los apodos “Junior” y “Masita”, ambos domiciliados en el barrio.
Además de relevar posibles testigos, los agentes constataron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en la zona, cuyo análisis será clave para reconstruir la secuencia del ataque y determinar la participación de los involucrados.
Peritajes criminalísticos
El hecho fue informado a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital y a la Policía de Investigaciones (PDI), que a su vez dieron intervención al fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación.
El funcionario judicial ordenó la identificación de testigos, el secuestro de imágenes de cámaras de seguridad, el traslado del cuerpo a la morgue judicial para la realización de la autopsia y la ejecución de los peritajes criminalísticos en la escena del crimen. Estas tareas estuvieron a cargo de los agentes del área Científica de la PDI durante la mañana de este domingo.
