La sede del gobierno local en la ciudad de Santa Fe fue escenario de un violento ataque durante las últimas horas. El portón frontal de la Municipalidad resultó vandalizado con serios daños en sus cristales y restos de cascotes incrustados, producto del accionar de un hombre que ya fue identificado y puesto a disposición de la Justicia.
Según explicó el intendente Juan Pablo Poletti, el hecho no fue un acto vandálico al azar, sino una represalia directa. El agresor había sido desalojado recientemente de un gabinete de limpieza ubicado en la Plazoleta de los Murales (intersección de General López y 4 de Enero), espacio que mantenía usurpado de forma ilegal.
Una represalia por el ordenamiento del espacio público
El mandatario detalló que el ataque se produjo en la madrugada, poco después de que el municipio lograra liberar el espacio público en la mencionada plaza.
“Hace dos días habíamos hecho una intervención en la placita donde había sido usurpado el gabinete de limpieza. Se retira al usurpador y, en represalia, agrede el Palacio Municipal”, precisó Poletti ante la prensa. El ataque consistió en el lanzamiento de piedras de gran tamaño que impactaron contra la estructura histórica del edificio municipal.
Identificación y detención inmediata
La resolución del caso fue veloz gracias a la tecnología aplicada a la seguridad urbana. Los movimientos del sospechoso quedaron registrados por el sistema de videovigilancia local, lo que permitió rastrear su ruta de huida.
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Detección: El sujeto fue identificado a través de las cámaras del Centro de Monitoreo.
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Captura: La policía logró interceptarlo y detenerlo minutos después en la Plaza San Martín.
El pedido de “puerta giratoria” y orden urbano
Más allá de los daños materiales, Poletti sentó una postura política firme respecto a la seguridad y el cuidado de los bienes de todos los santafesinos. “Aquellos que quieran agredir o vandalizar espacios públicos, vamos a estar junto a la policía para no permitirlo y poner orden en la ciudad”, advirtió.
Finalmente, el intendente santafesino cargó contra la flexibilidad del sistema procesal, instando a una revisión de los procedimientos para evitar la reincidencia: “Hay que rever cómo hacemos para que estas personas que rompen la ciudad no entren por una puerta y salgan por la otra”, concluyó con contundencia.

