El gobierno de la provincia de Santa Fe difundió un balance sobre la Intervención Barrial Focalizada (IBF) implementada desde febrero de 2024 en el barrio San Lorenzo, en la ciudad de Santa Fe. Según datos oficiales, los hechos de violencia altamente lesiva en el sector y su área de influencia se redujeron un 72,8 % desde el inicio de la estrategia.
La iniciativa fue impulsada por el gobierno provincial con participación de los ministerios de Igualdad y Desarrollo Humano y de Justicia y Seguridad, en coordinación con la Municipalidad local y el Ministerio Público de la Acusación.
El esquema combina operativos de control y persecución penal focalizada con políticas sociales y obras de infraestructura urbana. En ese marco, a través del Plan Abre se destinaron 2.083 millones de pesos para mejoras urbanas e infraestructura comunitaria en el barrio. De acuerdo con la información oficial, los trabajos proyectados registran actualmente un avance cercano al 84 %.
Cambios en el entorno urbano
Las obras incluyen pavimentación de pasillos, instalación de alumbrado público LED, trabajos de desagües y cloacas, y el recambio del tendido eléctrico domiciliario. También se llevaron adelante intervenciones en espacios públicos y mejoras en la infraestructura básica del barrio.
Entre las tareas informadas figuran la colocación de 61 columnas de alumbrado, 107 conexiones eléctricas domiciliarias, 104 conexiones de agua y cloacas, más de 2.700 metros cuadrados de asfalto y la recuperación de cerca de 490 metros cuadrados de espacio público. Además, se instaló una nueva subestación transformadora y se realizaron 107 regularizaciones dominiales de viviendas.
A pedido de vecinos, el proyecto original fue ampliado con la construcción de 200 metros de pavimento de hormigón en la intersección de Roque Sáenz Peña y Pasaje Cervantes.
Percepciones de vecinos
Habitantes del barrio consultados en el marco del informe señalaron cambios en la vida cotidiana vinculados a la mejora de la iluminación, la transitabilidad y el uso de los espacios públicos.
Algunos vecinos destacaron que las obras permitieron reducir problemas históricos de anegamientos y barro en los pasillos, mientras que otros mencionaron una mayor presencia de personas en las calles durante la noche en comparación con años anteriores.
La intervención forma parte de una estrategia provincial orientada a intervenir en barrios que registraban altos niveles de conflictividad mediante acciones coordinadas entre políticas de seguridad, urbanización y programas sociales.
