La industria automotriz argentina recibió este lunes una señal contundente de apertura y competencia. Un buque con 5.000 vehículos de la firma china BYD descargó en el puerto de Zárate, marcando el inicio de una nueva etapa para la movilidad sustentable en el país.
El desembarco masivo incluye modelos híbridos y 100% eléctricos, que comenzarán a comercializarse en el mercado local aprovechando el nuevo contexto de flexibilización de importaciones. Esta apuesta de la gigante asiática busca posicionarse rápidamente en un segmento que hasta ahora tenía una oferta limitada.
Un cambio de paradigma
En diálogo con VEO Noticias, Marcelo Florio, representante de la Cámara Automotor de Santa Fe, brindó detalles sobre este fenómeno. “Es un movimiento muy fuerte que va a sacudir el tablero”, aseguró. Según el especialista, la llegada de este volumen de unidades no solo amplía las opciones para los consumidores, sino que también presiona a las marcas tradicionales a acelerar sus estrategias de electrificación.
“Estamos hablando de tecnología de punta a precios que prometen ser competitivos. BYD es líder mundial en este rubro y su entrada agresiva al mercado argentino demuestra que ven un potencial de crecimiento real”, explicó Florio.
Desafíos y oportunidades
Si bien la noticia es positiva para la modernización del parque automotor, Florio advirtió sobre los desafíos de infraestructura que esto conlleva. “El país necesita avanzar rápidamente en la instalación de puntos de carga y en la adaptación de los talleres para el servicio de postventa de estos vehículos”, señaló.
No obstante, desde la Cámara Automotor ven con buenos ojos la diversificación de la oferta. “La competencia siempre beneficia al usuario. Con la apertura de importaciones, esperamos que los precios se estabilicen y que la tecnología sea cada vez más accesible para los santafesinos”, concluyó.


