Un equipo de 30 brigadistas de la Provincia de Santa Fe se encuentra en la Patagonia argentina colaborando en las tareas de control y mitigación de incendios forestales que ya han consumido cerca de 45.000 hectáreas. La delegación, integrada por Bomberos Voluntarios, Zapadores, la Brigada BAPE y personal de Protección Civil, fue destinada a la localidad de Cholila, en la provincia de Chubut.
La intervención se concretó tras un pedido formal de la Agencia Federal de Emergencias de la Nación ante el estado crítico en el sur del país. Por disposición del gobernador Maximiliano Pullaro, este primer grupo trabajará durante 12 días, con la posibilidad de ser relevado por una segunda dotación que permanece en alerta en Santa Fe.
Desafíos en el terreno y riesgos del fuego
El director provincial de Gestión de Riesgos, Carlos Dolce, quien lidera la dotación, calificó la situación como “compleja”. Los santafesinos fueron asignados al sector de Puerto Patriada, donde las tareas de contención se dificultan por las características geográficas y climáticas:
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Terreno irregular: La zona presenta bosques densos de pinos y araucarias con alta capacidad combustible.
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Cambios de viento: Las ráfagas repentinas representan el mayor peligro para el personal, obligando en ocasiones a repliegues estratégicos.
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Incendios de copa: Las llamas superan la altura de los árboles, generando lenguas de fuego de gran magnitud.
La mano del hombre detrás del fuego
Desde el operativo en Chubut, Dolce recordó que la mayoría de estos siniestros no son naturales. Según estimaciones oficiales, más del 95% de los incendios forestales en el país son producto de la intervención humana, ya sea por negligencia o de manera intencional.
Este despliegue reafirma la capacidad de la brigada santafesina, destacada por su integración multimedia y su compromiso en esquemas de cooperación interjurisdiccional ante emergencias de gran magnitud.


