Árboles caídos, calles anegadas y cortes de cables y de la energía eléctrica, dejó el agua y el viento. Una rápida y furiosa tormenta se desató en la región y dejó a algunas localidades muy afectadas, tal es el caso de Casilda y Pujato. Árboles caídos, calles anegadas y cortes de cables y de la energía eléctrica, dejó el agua y el viento.
Si bien se anunciaba desde este miércoles que la región estaría sometida bajo la posible caída de abundante agua en un corto período de tiempo y de intensas ráfagas de viento, no hubo manera de impedir sus consecuencias. Algunas ráfagas superaron los 100 kilómetros por hora.
Algunas imágenes son elocuentes del paso de la tormenta por las localidades ubicadas al oeste de Rosario, a unos 35 y 50 kilómetros, respectivamente.
Fotos: Rosario3.