Una extensa e intensa audiencia judicial definió un nuevo rumbo en la causa que investiga el crimen de Jeremías Monzón. Tras escuchar los diversos planteos de las partes, la Justicia resolvió hacer lugar al pedido de la defensa para que la coimputada menor de edad no sea sometida a un juicio por jurados, sino que sea juzgada por un tribunal técnico.
En declaraciones a la salida del recinto, el fiscal Francisco Cecchini se refirió al desarrollo del debate y explicó los ejes de la resolución: “Fue una audiencia larga donde hubo diferentes planteos de las partes […]. Las dos imputadas tuvieron cada una su representación, en ambos casos con la defensa pública, y los planteos fueron diferentes”.
Cómo será el proceso judicial para las imputadas
El fiscal detalló que, mientras la defensa de la persona adulta solicitó el sobreseimiento argumentando la falta de elementos suficientes para elevar la causa a juicio y cuestionó la competencia del tribunal, la estrategia respecto a la menor de edad se centró en rechazar el juicio popular.
Sobre este punto clave, que marca un precedente en la región, Cecchini explicó la postura adoptada por el tribunal: “El juez resolvió hacer lugar al pedido de que el juicio de la menor de edad se haga por un tribunal técnico, es decir, no por jurados. Los negó a los dos (el pedido de juicio por jurados) y le hizo lugar al planteo de la defensa, con una batería de argumentos que fueron los que hicieron que la audiencia sea tan larga”.
Asimismo, al ser consultado sobre si esta resolución implica la separación de ambos juicios, el fiscal confirmó: “Esta resolución lo plantea de ese modo. Dice que hay que desdoblar las acusaciones y para poder llevar adelante dos juicios diferentes: uno por juez técnico de menores y el otro por jurado de mayores”.
La postura de la fiscalía y el vínculo con las familias
Consultado sobre los próximos pasos del Ministerio Público de la Acusación tras el fallo, Cecchini aclaró que aún se encuentra analizando los pasos a seguir junto a su equipo: “Nosotros todavía nos queda analizar si la vamos a consentir, si la vamos a apelar, como para sentarnos a velarlo, porque en esto lo que nosotros tenemos que analizar es la posición de la fiscalía frente al caso […] y cuál es la mejor manera para nosotros de encarar nuestro caso, nuestra pretensión punitiva si se quiere”.
Finalmente, el fiscal se refirió al contacto permanente que mantienen con los allegados de la víctima, reconociendo el impacto emocional que conllevan estas instancias procesales: “Por supuesto que cada vez que venimos acá es revivir una situación muy dolorosa, pero bueno, ellos conviven con eso todos los días y tratamos de que estos espacios sean lo menos revictimizantes posibles para ellos”.