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Científicos del CONICET avanzan en una estrategia para combatir al Aedes aegypti mediante anticuerpos

El equipo logró que anticuerpos dirigidos contra proteínas del intestino del mosquito redujeran su supervivencia en ensayos de laboratorio. El objetivo a futuro es desarrollar una vacuna que actúe sobre el vector del dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla, aunque por ahora se trata de una prueba de concepto.

24 de septiembre de 2026


Investigadores del CONICET, junto con especialistas de otras instituciones, avanzan en una estrategia experimental para combatir al Aedes aegypti a través de anticuerpos generados por un hospedador. La propuesta apunta a que una futura vacuna permita producir defensas contra proteínas del propio mosquito y que, cuando este se alimente de sangre, los anticuerpos afecten su supervivencia.

El Aedes aegypti es el principal vector de los virus que provocan dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla. Frente a las dificultades que presentan algunas estrategias tradicionales de control, como los insecticidas y la eliminación de criaderos, el equipo estudia una alternativa que busque intervenir directamente sobre el insecto.

Los primeros resultados fueron obtenidos en ensayos de laboratorio y publicados en la revista científica Vaccine. El trabajo fue encabezado por Gabriel Briones, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIBIO-CONICET-UNSAM) y en la Escuela de Bio y Nanotecnologías de la Universidad Nacional de San Martín.

Cómo funciona la estrategia

El equipo identificó mediante herramientas de bioinformática determinadas proteínas presentes en el intestino del mosquito, cuya actividad aumenta cuando el insecto ingiere sangre.

A partir de allí, los investigadores produjeron esas proteínas mediante ingeniería genética y las utilizaron para inmunizar bovinos. Luego analizaron el suero obtenido de los animales para comprobar si los anticuerpos generados podían afectar al mosquito cuando este se alimentara.

Los ensayos se realizaron junto con especialistas de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Los mosquitos fueron colocados en jaulas y alimentados con sangre suplementada con el suero que contenía los anticuerpos.

Según explicó Briones a Veo Noticias, los ejemplares que ingirieron anticuerpos dirigidos contra las proteínas intestinales seleccionadas presentaron una mayor mortalidad durante los primeros días posteriores a la alimentación.

La hipótesis es que, si una persona o un animal pudiera generar esos anticuerpos mediante una vacuna, el mosquito los incorporaría al alimentarse y su supervivencia podría verse reducida.

Una posible herramienta contra cuatro enfermedades

Uno de los aspectos que destacan los investigadores es que la estrategia no apunta directamente a un virus específico, sino al vector que transmite distintas enfermedades.

“Buscamos diseñar una herramienta única que impacte de forma simultánea en las cuatro enfermedades que propaga este insecto”, explicó Briones durante la entrevista con Veo Noticias.

De esta manera, una eventual aplicación de esta tecnología podría tener como objetivo disminuir la capacidad del mosquito para transmitir dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla.

El investigador aclaró, sin embargo, que los resultados obtenidos hasta el momento corresponden a una prueba de concepto y que todavía no existe una vacuna disponible para ser aplicada en personas.

Dos caminos para continuar la investigación

El trabajo abrió además distintas posibilidades para continuar con el desarrollo. Una de ellas consiste en avanzar hacia una vacuna antimosquitos, que genere anticuerpos en personas o animales y permita que estos sean incorporados por el insecto durante la picadura.

La otra alternativa planteada por los investigadores es utilizar los anticuerpos en trampas o cebos, de manera que los mosquitos puedan alimentarse de ellos y posteriormente sufrir los efectos sobre su supervivencia.

Según Briones, esta segunda opción podría tener tiempos de desarrollo y requerimientos de inversión diferentes a los de una vacuna destinada a seres humanos.

Un desarrollo que todavía requiere nuevas etapas

La publicación de los resultados en Vaccine, una revista científica internacional especializada en vacunas, permitió someter el trabajo a evaluación por parte de expertos y pares científicos.

El investigador destacó que ese proceso aporta respaldo al enfoque experimental, aunque el desarrollo todavía se encuentra en una etapa inicial.

Por el momento, los resultados demuestran que es posible generar anticuerpos contra determinadas proteínas del Aedes aegypti y que esos anticuerpos pueden afectar al mosquito cuando los incorpora durante la alimentación.

El desafío siguiente será determinar si este mecanismo puede trasladarse a nuevas etapas de investigación y, eventualmente, convertirse en una herramienta de control del mosquito que complemente las medidas actualmente utilizadas para prevenir las enfermedades transmitidas por este vector.

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