Ante el incremento del consumo por Semana Santa, la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL) enfatiza la importancia de realizar una compra responsable. Al momento de elegir pescado fresco, los consumidores deben observar que los ojos sean brillantes y salientes, las agallas presenten un color rojo intenso y la carne sea firme al tacto.
“Es fundamental que el producto no desprenda olores fuertes o amoniacales”, señaló Alicia Arcangioli, directora de la ASSAL, durante una entrevista con Canal VEO. Asimismo, recomendó realizar la compra de estos alimentos al final del recorrido en el supermercado para no interrumpir la cadena de frío.
La importancia de la cadena de frío
Una vez adquirido el producto, su traslado y conservación son determinantes para evitar enfermedades transmitidas por alimentos. Se aconseja utilizar bolsas térmicas si el trayecto a casa es prolongado y refrigerar el pescado de forma inmediata a una temperatura de entre 0°C y 5°C.
En caso de optar por productos congelados, Arcangioli recordó que estos deben mantenerse a -18°C y que, una vez descongelados, no pueden volver a congelarse. La descongelación siempre debe realizarse dentro de la heladera y nunca a temperatura ambiente.
Higiene y cocción segura
Para garantizar la inocuidad, la directora de ASSAL instó a evitar la contaminación cruzada en la cocina, utilizando diferentes tablas y utensilios para alimentos crudos y cocidos. “La cocción debe ser completa; la carne del pescado tiene que desmenuzarse fácilmente con el tenedor y perder su aspecto translúcido”, concluyó.
Desde el organismo provincial recuerdan que, ante cualquier síntoma de intoxicación tras el consumo, se debe acudir de manera inmediata al centro de salud más cercano.

