Lo que inició como una serie de tensiones dialécticas entre el futbolista y la dirigencia encabezada por Víctor Francisco Godano, terminó por estallar en los despachos de la FIFA. Mientras José Neris ya se entrena con la camiseta del Emelec en Guayaquil, en Santa Fe la comisión directiva presentó una demanda formal para proteger el patrimonio del club, alegando que el atacante huyó de la institución de manera ilegal.
Los fundamentos del reclamo sabalero
La estrategia legal de Colón se apoya en tres ejes económicos y contractuales que consideran irrefutables:
- Patrimonio en riesgo: El club invirtió oportunamente una suma cercana a los 800.000 dólares para adquirir el 65% de los derechos económicos del jugador.
- Vínculo legal: Los registros en la Avenida J.J. Paso indican que el contrato de Neris vence recién el 31 de diciembre, por lo que su autoproclamada libertad de acción carece de sustento jurídico.
- Daño económico: La demanda ante FIFA exige un resarcimiento proporcional al valor de mercado del delantero, fundamentado en la partida unilateral sin dejar beneficios en la tesorería rojinegra.
El papel de Emelec y los tiempos de la justicia
El club ecuatoriano, conocido como el “Bombillo”, oficializó al refuerzo este martes, asumiendo el riesgo que conlleva fichar a un profesional en litigio. Según los antecedentes de la FIFA, el organismo suele otorgar una habilitación provisoria para no vulnerar el derecho al trabajo del deportista, pero posteriormente falla obligando al jugador o a su nuevo club a abonar las indemnizaciones correspondientes por incumplimiento contractual.
Aunque el proceso podría extenderse durante varios meses, en Colón confían en que el fallo será favorable. La dirigencia sabalera busca marcar un precedente ante lo que consideran un comportamiento “absolutamente ilegal” que afecta directamente los activos de la institución en un momento financiero clave.


