Este martes 9 de diciembre, a las 9, comenzará en los Tribunales de Reconquista el primer juicio oral y público con jurado popular en esa circunscripción judicial. El proceso aborda uno de los casos más estremecedores de los últimos años: el homicidio de Xiomara Ailén Vallejos, una niña de tres años que murió en enero de 2024 a raíz de múltiples lesiones atribuidas a su padrastro, Bruno Luis Martínez, de 23 años.
El debate —que se desarrollará los días 9, 10 y 11 de diciembre— estará presidido por la jueza Claudia Bressán. La acusación será sostenida por la fiscal Georgina Díaz, mientras que la querella será representada por el Estudio Degoumois. La defensa de Martínez quedará a cargo de la defensora pública María Noel Severo.
Martínez llega al juicio imputado por homicidio triplemente agravado por ensañamiento, alevosía y violencia de género, figura que prevé prisión perpetua. Se encuentra detenido desde el 9 de enero de 2024 y nunca designó abogado particular.
Un caso marcado por la violencia extrema
De acuerdo con la imputación fiscal, el 8 de enero de 2024, entre las 8 y las 13, en una vivienda del Asentamiento Oeste del barrio Virgen de Guadalupe, Martínez golpeó de forma reiterada y violenta a Xiomara, provocándole un traumatismo de cráneo grave. La niña ingresó al Hospital de Reconquista en estado crítico, fue operada de urgencia y falleció al día siguiente.
El expediente detalla un entramado de maltratos previos, reconstruido a partir de los testimonios de la madre de la víctima, la abuela materna, familiares del acusado y vecinos. Los informes médicos revelaron lesiones nuevas y antiguas, hematomas múltiples, signos de agresiones reiteradas y marcas compatibles con quemaduras.
La fiscal Díaz sostuvo que el imputado ejercía un marcado dominio y violencia habitual sobre la niña, irritándose porque ella “se hacía encima” o lloraba. La hermana mayor, de siete años, también habría sido víctima de agresiones.
Investigación, cautelares y riesgos procesales
La investigación se activó tras el ingreso de la niña al hospital. Con testimonios directos, historia clínica y el resultado de la autopsia —que confirmó el traumatismo severo— la fiscalía solicitó la prisión preventiva sin plazos. Señaló riesgo de fuga, falta de arraigo y posibles intentos de entorpecimiento probatorio, dado que la familia del acusado era conocida por episodios violentos en el barrio.
La jueza hizo lugar al planteo y Martínez permanece detenido desde entonces.
Sin denuncias previas
Uno de los aspectos que genera debate público es que no existían denuncias previas por violencia o maltrato infantil. Tanto la delegada de Niñez como la responsable de Desarrollo Social de Reconquista señalaron que la primera intervención oficial ocurrió recién cuando el hospital reportó el ingreso de la niña gravemente herida. La madre, según las profesionales, presenta vulnerabilidades profundas y escasos recursos simbólicos, y sus hijas sólo tienen filiación materna.
El juicio que comienza este martes no solo buscará determinar responsabilidades penales, sino que también reabre la discusión sobre los mecanismos estatales para detectar a tiempo situaciones de violencia hacia niñas y niños, en un caso que —según coinciden especialistas y operadores judiciales— podría haberse evitado.


