Este lunes 12 de enero comenzó en la provincia de Santa Fe la vacunación contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), una estrategia sanitaria clave destinada a personas embarazadas que transitan entre las semanas 32 y 36 de gestación. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Salud provincial en sintonía con la política nacional, busca alcanzar en esta primera etapa a unas 600 embarazadas que se atienden en el sistema público.
Desde la cartera sanitaria explicaron que la estimación de la población objetivo es progresiva, ya que depende del momento en que cada persona gestante alcanza la semana de embarazo indicada para recibir la dosis. La vacunación no requiere orden médica y se aplica de manera gratuita en todos los centros de salud de la provincia, priorizando el efector más cercano o aquel donde la embarazada realiza habitualmente sus controles prenatales.
La estrategia de vacunación contra el VSR se integra a los controles de embarazo habituales y forma parte de un abordaje integral de la salud materno-infantil. En ese marco, además de la aplicación de la vacuna, los equipos de salud brindan acciones de prevención de infecciones de transmisión sexual y recomendaciones vinculadas a la prevención del dengue, fortaleciendo el cuidado durante el embarazo y el período perinatal.
A nivel nacional, el inicio de la campaña en enero de 2026 fue definido para anticiparse a la circulación estacional del virus, que suele intensificarse durante los meses de otoño e invierno. El Virus Sincicial Respiratorio es la principal causa de infecciones respiratorias agudas bajas en lactantes y está estrechamente asociado a cuadros de bronquiolitis, neumonía y otras complicaciones respiratorias que, en muchos casos, requieren internación durante los primeros meses de vida.
La vacunación durante el embarazo cumple un rol central en la protección del recién nacido. A través de la inmunización materna, se produce la transferencia de anticuerpos al bebé, lo que permite brindar protección desde el nacimiento y durante los primeros seis meses de vida, considerados el período de mayor vulnerabilidad frente al VSR. De esta manera, se busca reducir la incidencia de cuadros graves y, al mismo tiempo, aliviar la presión sobre el sistema de salud, especialmente en guardias pediátricas, salas de internación y terapias intensivas durante los picos de circulación del virus.
En ese sentido, la Sociedad Argentina de Pediatría reiteró recientemente la importancia de sostener y fortalecer las coberturas de vacunación, remarcando que cada dosis no aplicada incrementa el riesgo para los recién nacidos y la comunidad en general. Desde las autoridades sanitarias provinciales insistieron en que todas las vacunas incluidas en el Calendario Nacional son seguras, cuentan con respaldo científico y resultan fundamentales para prevenir enfermedades graves y reducir la mortalidad infantil.


